Mi?rcoles, 05 de enero de 2022

La suerte se echó pero de Jehová es la decisión de ella (Proverbios 16:33), en tanto Dios de la providencia cada evento que acontezca en su creación pasa por su ordenación. Así que la suerte como destino también la toma Jehová como su injerencia. Una elección, una apuesta, haya o no haya trampa o complicidad, Jehová la decide. Un pajarito cae a tierra porque el Dios del cielo así lo dispone, los cabellos de nuestra cabeza se cuentan y Dios conoce su cantidad, tal como viste los campos y desata los vientos de sus contenedores. 

Aquella suerte echada toca el lindero de la eternidad de cada ser humano, como si fuese para un Judas o para un Jacob. Una suerte para el hombre de abajo pero también para el rey, cuyo corazón lo inclina Jehová a todo lo que quiere que haga (Proverbios 21:1). El que sienta sobre el círculo de la tierra comprende que los hombres aparecen como langostas, de entre los cuales sus príncipes, gobernantes y nobles son llevados al polvo, mientras sus consejos y planes se reducen a nada. Si mirásemos atrás hacia las monarquías de Grecia ¿dónde las encontraríamos? ¿Y qué de Nabucodonosor y su gloria imperial? Los planes y decisiones humanas anteriores han desaparecido pero el consejo de Jehová permanece para siempre. ¿A quién haremos semejantes al Señor? (Isaías 40:21-26).

Al conocer que Él altera las edades, bajo la sombra de su poder y del sendero de sus planes, conocemos el cambio y nos impacta. Así como hizo el destino de Judas para que traicionara al Hijo, por igual hace aparecer la post-modernidad de la mano de Satanás, para revolver la historia y negar la tradición. Por momentos ascienden los faraones que gobiernan el mundo digital y aparece el transhumanismo, el canto y ofrenda humanas a su tecnología como el dios renovado. 

El control humano gobierna junto al capital exorbitante de unos pocos que recuerdan viejos pactos esotéricos, los secretos de Salomón y su reina de Saba, para aquellos que aún persiguen la línea de esa descendencia en la búsqueda de los secretos de algún portal misterioso. Esoterismo e historia buscan el apoyo de la tecnología para la aparición de otro hombre nuevo, el sumiso explotado que depende de las redes sociales sin cuya aprobación no opera. Dios tiene un plan con ejecutores que se creen autónomos, hasta que aparezca aquel gobernante mundial a quienes los que gobiernan la tierra le den su poder y dominio y le digan al unísono: ¿Quién como la bestia?

Al Dios de la Biblia el ser humano no quiere adorar, antes los hombres prefieren sus ídolos. Dado que Dios controla cada criatura junto con todas sus acciones, cuanto ha planificado y deseado que acontezca así sucede. La abundancia de riquezas de un lado de un pequeño grupo humano les provee a estos servidores de las tinieblas para cubrir sus planes con apariencia de piedad. El resto de la humanidad que canta al humanismo parece más deshumanizada cada día y alejada del Hombre y del Hijo del Hombre. Sus modelos originarios se ven distanciados por causa de la mutación espiritual sufrida, transhumanizada, como se ve la humanidad convertida en idólatra. 

El Dios que hablaba en parábolas lo continúa haciendo, con el fin idéntico al de antes: que los que las escuchen y no entiendan no comprendan los misterios del reino de los cielos, por cuanto a ellos no les ha sido dada la comprensión. Estos son los que corren detrás de los modelos humanos, de los transgéneros, de aquellos que tuercen el lenguaje para que se altere su pensamiento, para que aparezca la incomunicación como detrimento de la esencia lingüística: la distopía del lenguaje.

La humanidad de hoy ve y no puede comprender, oyendo no puede oír ni entender. En ellos el corazón parece engrosado y sus oídos pesados, poseyendo unos ojos cerrados. De esta manera les envía Dios desde el cielo un espíritu de estupor para que crean la mentira y terminen de perderse, por la razón sencilla de que no amaron la verdad sino que se deleitaron en la injusticia. Sí, la suerte está echada para ellos, pero también para los escogidos de Dios. Nosotros gozamos de la sombra del Omnipotente, donde todas las cosas nos ayudan a bien, de acuerdo al propósito con que hemos sido llamados por Dios. 

Reconfortante palabra escrita en el libro de los Hechos, la que dice que todos aquellos que habían sido ordenados para vida eterna creyeron (Hechos 13:48). El propósito de la elección permanecerá por el que elige, ya que no obedece Dios a las obras de los hombres ni a su carrera o querencia. El paradigma de Esaú y Jacob sigue como modelo de la soberanía absoluta de Dios, la más odiada proposición bíblica aún para muchos de aquellos que se pregonan como religiosos y teólogos. Esa palabra continúa siendo 2.000 años después dura de oír, ofensiva, digna de un tirano o de alguien peor que un diablo (en términos de John Wesley), algo contra lo cual el alma se rebela (como la de Spurgeon, cuando aseguraba que su alma se oponía y resistía a aquel que colocase la sangre del alma de Esaú a los pies de Dios). Parece ser que quien colocó la sangre del alma de Esaú ante Dios como ejecutor fue el Espíritu Santo que inspiró a Pablo a escribir tales cosas, así que Spurgeon se rebeló y se opuso, se sublevó resultándole repugnante la decisión de Dios y la inspiración del Espíritu Santo al respecto (Véase la predicación de Jacob y Esaú, por Spurgeon en las redes).

La suerte nos fue echada desde la eternidad, pero nosotros hemos visto la gracia de Dios en esta historia. Gracia salvadora cuando se nos llama eficazmente, cuando la fe nos nace por el oír la palabra de Dios. Se implica que hemos de conocer al siervo justo para la justificación, que hemos de permanecer en la doctrina de Cristo como testimonio de tener al Padre y al Hijo. Ocuparse de la doctrina de Jesucristo nos ayudará en la salvación nuestra y en la de otros, si bien somos salvos por gracia por medio de la fe, pero eso depende de Dios. Por igual, ¿cómo invocarán a aquel a quien no conocen? ¿Cómo conocerán sin haber quien les predique? Ah, pero no que se les predique cualquier evangelio anatema, sino el que contiene la semilla incorruptible de la verdad. Esa suerte de la predicación también ha sido echada y alcanzará con sus beneficios a los elegidos del Padre, pero hará todo su propósito: en algunos será olor de muerte para muerte, en otros olor de vida para vida. En todo ello, seremos grato olor en Cristo para Dios.

César Paredes

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Tags: SOBERANIA DE DIOS

Publicado por elegidos @ 2:49
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