S?bado, 21 de septiembre de 2019

Los que están maravillosamente confundidos deberían pensar en las palabras recogidas por Mateo, cuando Jesús dijo que lo honraban en vano enseñando doctrinas y mandamientos de hombres. Es una ironía la confusión maravillosa, pero para los doctrinarios desviados viene a ser su proclama. Poco les importan las palabras de Jesús, al creer lo contrario de sus enseñanzas en materia de soberanía y expiación. Para los que honran vanamente a Dios, lo que importa es el afecto humano, la religión que une, nunca lo que separa lo verdadero de lo falso. Un Dios a su medida es preferible que el temible Dios de las Escrituras.

¿Odia Dios a los hacedores de iniquidad o solamente el pecado de ellos? ¿Ha odiado Dios a Esaú o simplemente lo ha amado menos que a Jacob? ¿Ha escogido Dios a su pueblo sin que medien sus obras buenas o malas o lo ha escogido en base a la buena voluntad de los que integran ese conjunto de personas? ¿Endurece Dios a los que desea endurecer o solamente a los que se endurecen primero? ¿Amamos a Dios porque nos amó primero o nos ama porque primero lo amamos? ¿Escogió Él a su pueblo o su pueblo lo escogió a Él? ¿Pone en el corazón de los moradores de la tierra el dar el honor y el gobierno a la bestia o ellos lo hacen de su propia cuenta? ¿Ha escrito en el libro de la vida los nombres de sus redimidos, desde la fundación del mundo, o uno se inscribe allí cuando llega a creer? ¿Ordenó a Judas como hijo de perdición o Judas se hizo malo a sí mismo? ¿Puso Jesús su vida por los cabritos o solamente por sus ovejas? ¿Intercedió Jesús por el mundo o solamente por los que el Padre le daría? ¿Va todo el mundo por su cuenta hacia Jesucristo o tan solo el que el Padre envía? ¿Enseña Dios a todo el mundo acerca de su Hijo o solamente a los que enviará para salvación? ¿Conoce el Señor a los que son suyos o tal vez conozca a los que les dirá apartaos de mí, hacedores de maldad? ¿Conoce Dios porque averigua el futuro en los corazones humanos o conoce el futuro porque lo ha ordenado de la forma en que sucede?

La manera como respondamos a estas interrogantes descubrirá el corazón de los que resuelvan esas incógnitas. La rotura de un bolso o de un sobre mostrará su contenido; poco importa la apariencia externa, ya que lo que se lleva adentro da cuenta de lo que cree el corazón.  Hay quienes rechazan la elección incondicional, para agregar obras ante la justicia de Dios; hay quienes predican una expiación ilimitada, potencial, para afirmar que Dios tiene un corazón de compasión general que se extiende hacia los réprobos en cuanto a fe; hay quienes proclaman el mito religioso del libre albedrío, para justificar que ellos tienen valor intrínseco frente a aquellos que se pierden por cuenta propia.

Los patrocinadores de los múltiples futuros, todos conocidos por el Dios que averigua todas las cosas, sostienen que esa es la manera para ajustar sus planes eternos al sacar provecho de la libertad humana. Ellos violentan la Escritura para enseñar doctrina de hombres. La Biblia dice a lo largo de sus páginas que Dios ha hecho al malo para el día malo, que ha creado el mal y la adversidad, que todo lo malo que acontece en la cuidad Jehová lo ha hecho. El Dios de la Biblia reclama para sí mismo la condenación de Esaú, de todos los réprobos en cuanto a fe, porque esa es la manera de exhibir su justicia por el pecado. En cambio, la gracia otorgada a Jacob, y a todos los que él representa, es la forma de exhibir su misericordia. La creación relatada en el Génesis indica actos de soberanía divina, sin consultar con el hombre que iría a crear si le parecía bien o mal que lo hiciera en la forma que lo haría.

También dice la Escritura que Dios tenía el Cordero preparado desde antes de la fundación del mundo, lo que indica que eso fue antes de la creación de Adán. No lo preparó, o no lo ordenó, para un por si acaso, más bien lo determinó de esa manera porque su intención era que Adán cayera en pecado, para poder darle la gloria al segundo Adán. No hay un si acaso en Dios, ya que todo en Él es un sí y un amén. El anuncia lo porvenir desde el principio, por cuanto todo lo que quiso ha hecho.

Afirmar algo en contra de lo acá demostrado a partir de la Biblia, implica contrariar lo inspirado por el Espíritu de Dios. Las personas que contradicen lo que el Espíritu ha ordenado que se escribiera, están en contradicción con el Creador. Tales personas pretenden adorar a ese Dios, pero él mismo les ha dicho que lo honran en vano. La razón es muy clara, ellos enseñan mandamientos y doctrinas humanas, inspiradas por demonios, salidas del pozo del abismo. Las enseñanzas del otro evangelio no provienen de los textos inspirados por el Espíritu de Cristo, más bien son interpretaciones desviadas para perdición de ellos mismos y de los que los siguen. Esos traspasos continúan produciendo distanciamiento entre el Dios que dicen adorar y los adoradores que contradicen a Dios. Recordemos que el Dios de la Biblia no esconde su justicia por causa del amor, ya que Él es fuego consumidor de los impíos, temor de los inicuos que caminan como réprobos en cuanto a fe. El amor de Dios no se muestra a expensas de su justicia, dado que el sacrifico del Hijo implicó el castigo por los pecados de todo su pueblo. Ese pueblo fue representado en la cruz, donde al Hijo le fue imputada la carga de nuestros pecados. El resultado fue la imputación de la justicia divina a nuestro favor. Por esa razón llamamos a Cristo nuestra pascua, porque gracias a su expiación la muerte eterna fue suspendida o pasada por alto para nosotros.

Un gran número de personas que profesan caminar en el evangelio de Cristo (por no decir la mayoría de ellos) estiman en poco la piedra angular, la cabeza del ángulo, la fundación única de todo el edificio de la fe. Pareciera que ellos se han dado a la tarea de construir un templo universal, homologando las religiones al salvar las diferencias, para acercar más y más a las almas que pretenden salvar. En realidad, están edificando sobre la arena, o mejor dicho, su Cristo no es una roca sino solamente partículas de granos desprendidos que mezclan con hierro para que parezca más fortalecido su edificio. Su fundamento son los pies de barro que no se une al férreo mineral de la imagen vista por Nabucodonosor, la cual será destruida (como el templo de estos profetas del falso evangelio) cuando la verdadera roca caiga del cielo para poner punto final a sus maquinaciones.

La remisión de pecados se nos ha anunciado a partir de lo que hizo Jesucristo, en tanto la persona que es. Al creer en él como el que nos representó en la cruz, como el que hizo una redención actual y no potencial, como el que nos dio vida cuando estábamos muertos en delitos y pecados, como el que reconcilió a su pueblo y no al mundo, entendemos que hemos sido justificados en todo aquello que era imposible a través de la ley de Moisés. Si no pudimos ser justificados por medio de esa ley, ¿cuánto menos podríamos serlo por doctrinas y mandamientos humanos?

Para aquellos que murmuran contra la doctrina de Cristo, contra la doctrina del Padre, contra lo enseñado por el Espíritu, valgan una vez más las palabras de Jesús: Ninguno puede venir a mí, a no ser que el Padre que me ha enviado lo traiga (arrastre) hacia mí: y yo lo resucitaré en el día postrero. Está escrito entre los profetas, que ellos serán enseñados por Dios. Cada uno que haya oído, y haya aprendido del Padre, vendrá a mí…El que cree en mí tiene vida eterna. Muchos de sus discípulos se retiraron haciendo murmuraciones contra sus palabras, diciendo: Esto es un duro decir, ¿quién puede oírlo? A lo que Jesús les respondió: ¿Esto os ofende? …es el Espíritu el que da vida, la carne para nada aprovecha: las palabras que os he hablado son espíritu y son vidaPor eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre (Juan 6:43-65).

César Paredes

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Tags: SOBERANIA DE DIOS

Publicado por elegidos @ 12:05
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