Viernes, 06 de febrero de 2015

Conocidas son a Dios desde siempre todas sus obras. Con estas palabras calmaba Jacobo a los hermanos que discutían si los gentiles debían guardar los ritos que los fariseos conversos querían prescribir a la iglesia. Pero hay mucha teología en este segmento, pues se nos asegura que Dios conoce desde siempre todas las cosas que son también sus obras (Hechos 15:18).

Con esto en mente, deducimos que Dios no está conociendo nada ahora, sino que ha conocido desde siempre lo que tiene que conocer. Su conocimiento es tan eterno como lo es Él. Se nos ha asegurado que nosotros ya estamos sentados juntamente con Cristo en los cielos, aunque sepamos que estamos todavía en esta dimensión del espacio-tiempo.

Asimismo se nos ha dicho que hemos sido amados desde siempre (a Jacob amé ... con amor eterno te he amado). Lo que Dios concibió como nuestro futuro no es más que una realidad en su voluntad sempiterna, lo cual jamás podrá ser frustrado. Esta verdad se desprende del hecho de que Dios no puede dejar de ser Dios.

Los actos humanos están sometidos al comportamiento sintáctico del tiempo. Un evento debe acontecer primero para dar paso al segundo. Desde esta perspectiva caemos en la ilusión de pretender que Dios está al igual que sus criaturas humanas sometido al tiempo, pero recordamos con Agustín que no en el tiempo, sino con tiempo, creó Dios los cielos y la tierra.

La búsqueda tenaz de la primogenitura por parte de Jacob y el descuido tácito de la misma por parte de su hermano Esaú, no son otra cosa que consecuencia necesaria del amor y odio para esos dos seres de parte de su Creador. Así lo afirma la Escritura cuando leemos acerca de los gemelos de Isaac y Rebeca. De la misma manera Dios declara a través de sus profetas que todo lo que quiso ha hecho, con lo cual ha recibido demandas por parte de sus criaturas. ¿Por qué, pues, Dios inculpa? Pues, ¿quién ha podido resistir a su voluntad?

Estas preguntas son parte central del carácter implacable e inmutable mostrado en la voluntad divina. Jesucristo fue entregado por el predeterminado consejo y el previo conocimiento de Dios, según palabras de Pedro en el día del Pentecostés (Hechos 2:23). Hubo un consejo, una voluntad atribuida a Dios mismo; pero hubo también un conocimiento previo, predeterminado, del mismo Dios. Entonces, tanto la voluntad como el accionar van de la mano, este último dependiente del primero. Dios hace aquello que ha decidido hacer, por lo cual Su voluntad precede a la acción. Por eso se repite una y otra vez, que Dios lo que quiso ha hecho sin que haya nadie para estorbar su mano.

Observemos el caso de Judas Iscariote, el traidor del Hijo de Dios. Estuvo escrito entre los profetas que se levantaría tal personaje: Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar (Salmo 41:9) ... Mas para que se cumpla la Escritura: ‘El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy (Juan 13.18).

El hecho de que la humanidad entera actúe de acuerdo al propósito de Dios no la libera de su responsabilidad. Por otro lado, la culpabilidad que el objetor pretende contra su Hacedor tampoco afecta en lo más mínimo a Dios, quien no responde ante nadie. Fue Jesús quien aseguró lo siguiente: A la verdad el Hijo del Hombre va, como está escrito de Él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a tal hombre no haber nacido (Mateo 26:24).

De allí que Pablo haya comprendido el sentido del evangelio y nos haya manifestado la síntesis que el mismo Espíritu de Dios le ordenó escribir: Quiso Dios salvar a los creyentes por medio de la locura de la predicación, ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios por medio de la sabiduría (1 Corintios 1:21). Y esto hacemos, anunciar al mundo el evangelio para que todo aquel que sea llamado vaya al Hijo y obtenga la vida eterna preparada para los elegidos del Padre.

César Paredes

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Tags: SOBERANIA DE DIOS

Publicado por elegidos @ 12:54
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