Lunes, 08 de agosto de 2011

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios (Efesios 2: 8). La controversia en la interpretaci?n gramatical de este texto es suprema. Unos sostienen que el pronombre demostrativo esto no se refiere a la fe, por cuanto pistous -fe- es un sustantivo femenino en griego y el pronombre usado es un neutro. Otros a?aden lo mismo respecto al vocablo Xaris -gracia- que tambi?n es femenino en lengua griega. Y hay un grupo que esgrime una regla gramatical que se?ala que cuando existe un sustantivo femenino con un masculino se puede usar el pronombre demostrativo en neutro. El nombre masculino vendr?a dictado por el participio salvos.

Desde el plano gramatical podemos analizar el texto de Efesios 2: 8 en una forma l?gica que brinde luz al tema tratado. Si bien tanto la gracia como la fe son sustantivos femeninos en griego, el participio salvos es un masculino. Por lo tanto, el pronombre demostrativo usado (touto) se?ala algo que est? cercano del oyente, en este caso del lector. ?Adem?s es un neutro, lo cual deja por fuera el referente fe o gracia o salvos, cuyas formas son femeninas y masculina, como ya dijimos. Cuando en lengua espa?ola usamos el pronombre neutro (derivado del lat?n y del griego) lo hacemos para referirnos a ciertas abstracciones o a un conjunto abstracto, como a ideas o conceptos. Decimos eso no me gusta o esto no me agrada o aquello me molesta. Eso, esto, aquello son en estas frases pronombres demostrativos neutros. Supongamos el siguiente ejemplo: La lucha entre el bien y el mal y el combate por su prevalencia, parecen ser un problema del dualismo. Eso no es el centro de la teolog?a cristiana. El pronombre demostrativo en neutro Eso est? haciendo referencia al conjunto de ideas o conceptos expresados en la frase anterior: lucha entre el bien y el mal y el combate. Lucha es un sustantivo femenino, y combate es un sustantivo masculino, sin embargo uso un pronombre demostrativo neutro para hacer referencia a todos ellos. Es lo mismo que hizo Pablo cuando habl? de la gracia para ser salvos por medio de la fe, pues de inmediato us? el pronombre demostrativo outo-eso para hacer referencia a todo el conjunto enunciado.

Quiz?s la lengua espa?ola lo explica mejor que la lengua inglesa, que no usa un pronombre demostrativo neutro en su traducci?n. La versi?n Reina-Valera (la cual es anterior a la King James) s? lo hizo en su traducci?n de la Biblia. Pero los eruditos b?blicos que usan el ingl?s solamente se ocupan de su lengua y su comparaci?n con el griego y el hebreo, de manera que ignoran esta referencia del espa?ol, que se presta para aclarar el asunto gramatical de Efesios 2: 8. En espa?ol es com?n expresar un conjunto de sustantivos que significan cosas con un sustantivo neutro cuando queremos reproducir ideas: ?D?nde est?n aquellos pozos de agua cristalina, d?nde aquella tierra de oro anhelada por los colonos? Ya no hay rastro de esto en la nueva civilizaci?n. Pablo quiso decir: esto de lo que estamos hablando no depende de vosotros: la salvaci?n, la gracia y la fe. Cierto es que la fe opera en nosotros como una condici?n para tener la salvaci?n, pero nos es dada por Dios en el mismo paquete de la regeneraci?n o del nuevo nacimiento.

Otras referencias b?blicas aseguran el contexto sugerido por el ap?stol en su carta a los Efesios.

Deuteronomio 27: 26 nos asegura que ser? maldito el que falle un punto de la ley. Santiago 2: 10 tambi?n lo confirma. Romanos 8: 7 se?ala que nuestra mente est? enemistada con Dios. Juan 1: 12 habla de los que creen en el nombre de Jesucristo como que son hijos de Dios. 1 Corintios 2: 14 -15 asegura que el hombre natural no percibe las cosas del esp?ritu, porque para ?l son locura. En Juan 3: 27, Juan el bautista dijo que no puede el hombre recibir nada si no le fuere dado del cielo. Isa?as nos exhorta a buscar al Se?or mientras puede ser hallado, pero Romanos 3: 11 nos recuerda que no hay quien busque a Dios. Seg?n Mateo 11: 28 Jesucristo invita a ir a ?l a todos los que est?n trabajados y cansados, pero en Juan 6: 44 el mismo Jes?s asegura: Ninguno puede venir a m?, si el Padre que me envi? no le trajere... Estos textos nos demuestran que hay mandatos que no podemos obedecer en nuestras fuerzas, debido a nuestra naturaleza comprometida con los delitos y pecados. ?Qui?n creer? o qui?n podr? creer? En Juan 5: 39 Jesucristo nos manda a escudri?ar las Escrituras, pues ellas dan testimonio de ?l, pero en otro contexto nos dice que nuestra justicia debe ser mayor que la de los fariseos (Mateo 5: 20). Como de cierto no somos mejores que los fariseos, la ?nica razonable respuesta es tener la justicia de Cristo que es mayor que la de ellos y que la de nosotros, pues ?l es nuestra justicia.

?Qui?nes son los que habr?n de creer?

I) 1- Juan 6:37 muestra quienes son los que habr?n de creer; 2- Juan 17: 1-2 Cristo pide espec?ficamente por los que el Padre le dio, que tengan vida eterna (no por los otros, por los cuales no rog?); 3- Juan 17: 9: Jes?s dijo espec?ficamente ruego por ellos (por eso mantenemos su palabra y no o?mos la voz del extra?o) ?y contin?a rogando, como dice Hebreos 7: 25, pero no por el mundo; Juan 17: 9 habla expl?citamente de los del mundo, por los cuales Jes?s no rog?; 4- Seg?n Juan 17: 11 Jes?s ruega para que seamos mantenidos en el nombre del Padre; 5- Juan 17: 24: que ellos est?n conmigo.

II) Juan 10: 1-2: s?lo sus ovejas, las que son nombradas por su nombre. Seguimos a Jes?s porque somos ovejas, y nuestros o?dos fueron abiertos para o?r al Pastor; Juan 10: 10, para que tenga vida; Juan 10: 14: el buen pastor su vida da por las ovejas; Juan 10: 26: no cre?is porque no sois de mis ovejas, mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco y ellas me siguen, les doy vida eterna y ellas jam?s perecer?n.

III) Los escogidos: el salmo 65: 4 habla de la bendici?n del hombre que Dios escogi?, pues viviremos por siembre en su casa y seremos saciados de sus bienes.

IV) Los ordenados para vida eterna: Hechos 13: 48. Seg?n Hechos 2: 46-47, el Se?or a?ad?a los que hab?an de ser salvos.

V) Los que el Se?or quiere: Deuteronomio 4: 37 (el Se?or am? y escogi?); Juan 5: 21 (el Hijo da vida a los que quiere) y romanos 9: 15 (tiene misericordia del que quiere). En Mateo 11: 25 Cristo agradece al Padre esta metodolog?a de la salvaci?n, porque as? le agrad? a ?l. ?Agrad? al Se?or revelar a su Hijo en m? (Pablo a los G?latas 1: 16).

Pese a estas revelaciones, algunos todav?a sostienen que si la salvaci?n es la obra de Dios, la fe es una obra de los hombres. Dicen que Dios no puede tener fe por el hombre, ni se puede arrepentir por ?l, ?de tal forma que esa actividad le corresponde a la humanidad y no a Dios. Al momento suena l?gico este planteamiento, pero puede tambi?n ser falaz, pues si este sinergismo - el trabajo conjunto entre Dios y el hombre que se salva - fuese cierto, entonces el hombre aporta en la obra de la salvaci?n. No obstante, si la fe es un medio dejado para creer, Dios lo da tambi?n. Ese es el sentido del texto de Efesios 2: 8, pues de otra manera nadie ser?a salvo. ?Puede un muerto en delitos y pecados creer en Jesucristo? No podr? hasta ser revivido (nacido de nuevo). ?Puede un muerto arrepentirse o tener fe salv?fica en el Dios verdadero? Las cosas espirituales han de discernirse espiritualmente, de manera que enemistados con Dios no es posible de nuestra parte el querer o el hacer. Aunque Jesucristo dice el que quiera venga, tambi?n asegura que nadie viene a m?, si el Padre que me envi? no le trajere. En ning?n momento se atribuye al hombre la capacidad intr?nseca de ir a Cristo o al Padre. De igual manera, el nuevo nacimiento no lo realiza por voluntad propia ni el embri?n ni el feto concebido, mucho menos el que est? por concebirse. De esta forma, Jesucristo le explic? a Nicodemo que la concepci?n de un hijo (espiritual) junto con su nacimiento obedece a la voluntad exclusiva del Padre.

Si el hombre est? muerto en delitos y pecados y rechaza a Dios en su enemistad con ?l, resulta l?gico que seamos salvos por gracia. Si es por medio de la fe que esa gracia se hace eficaz en nosotros, entonces la fe viene en el paquete de los regalos, como un don de Dios, por lo cual Pablo comprendi? que no es de todos la fe (2 Tesalonicenses 3: 2). Y si no es de todos, es solamente de algunos y esto no obedece a naturaleza humana, como si algunas personas pudiesen tenerla por cuenta propia. Pablo no dijo: no tienen todos la fe, como si fuese una posibilidad el tenerla o no tenerla. Simplemente cuando dijo: no es de todos la fe, us? el verbo ser, un verbo de permanencia que denota esencia. No escribi? con un verbo de transitoriedad como lo es estar, pues con ?l decimos hoy estamos contentos y ma?ana estaremos tristes. ?Pero si no es de todos la fe, entonces es de algunos. Y como no es m?rito propio para que alguien tenga de qu? gloriarse en su presencia, se entiende que es dada por el dador de toda buena obra y toda buena d?diva.

Se dijo de Abraham, que el solo hecho de creer le fue contado como justicia. De manera que ser? llamado bienaventurado todo aquel a quien Dios atribuye justicia sin obras (Romanos 4: 2-6). ?Muchos se afianzan en sus buenas obras - las actividades religiosas y un coraz?n abierto a los hermanos de diversas congregaciones.? Unos van m?s lejos (Billy Graham, por ejemplo) al afirmar que a?n miembros de religiones contrarias al cristianismo, personas que no conocen jam?s el nombre de Jes?s, ser?n salvos porque tienen fe en un Dios justo. No importa el nombre que tenga, sino la fe que se tenga. En esto se parecen a los existencialistas 'cristianos' quienes con Kierkegaard afirman que lo importante en el terreno religioso es la pasi?n con que se ora, sin importar a qui?n se dirige la oraci?n.

De all? que hay cristianos que participan de la comuni?n de la oraci?n con grupos religiosos e irreligiosos, en un intento por concertar fuerzas y energ?a para atacar los problemas diarios acarreados por enfermedades, desempleo, soledad, etc. Se dan a la tarea de participar en plegarias a una energ?a universal que se llama Dios. Puede ser que para los cristianos tenga el nombre de Jesucristo, para los budistas el de Buda, para otros el de Krishna, Al?, o una divinidad hind?.? Lo importante es el coraz?n abierto y la disposici?n? para orar en un todo arm?nico, sin divisiones ni barreras, pues a fin de cuentas lo que vale es la intenci?n y no necesariamente la raz?n. Por otro lado, el sectarismo religioso es antip?tico y ha causado mucho malestar a trav?s de la historia.

Incluso hoy d?a la Iglesia Cat?lica y Romana es l?der en el movimiento ecum?nico, seg?n el cual cada uno puede seguir con su vida religiosa parcial sin negar la verdad compartida por las otras religiones. El respeto mutuo se impone por sobre la raz?n teol?gica y sectaria de ese Jes?s de la Biblia que dijo un d?a: nadie viene al Padre sino por m?.? Adem?s, Jes?s vino a salvar al mundo, aunque haya escogido solamente a 12 hombres (de los cuales uno era diablo) para expandir su buena noticia. Tal vez ser?a una l?stima el que no se le haya ocurrido lo del sincretismo religioso en su ?poca, ya que pudo haberse reunido con los religiosos romanos que adoraban al emperador creyendo que era Dios, si lo que importaba era la intenci?n en el coraz?n de esos ignorantes fieles romanos. Por otro lado, estaban los adoradores de las m?ltiples divinidades paganas greco-romanas, egipcias, as? como de los dem?s pueblos. El mismo Dios del Antiguo Testamento pareciera poco inteligente al no hab?rsele ocurrido la sagaz idea cat?lica-evang?lica del ecumenismo en su tiempo, y se volvi? un Dios sectario contra los Baales, los Asera y todos esos otros seres divinos que la humanidad de entonces adoraba. Jesucristo fue un sectario que se fij? solamente en un solo pueblo, dejando al margen al resto de las naciones.

Ahora somos distintos, gracias al conocimiento geopol?tico de nuestra generaci?n. En virtud de ese conocimiento nos abrimos al servicio de todos los dioses y todas sus religiones, pues al final lo que cuenta es la fe que se les tenga, que parece ser conduce al mismo Dios. ?No se llama a esto sincretismo religioso? ?Dentro del sincretismo la energ?a de la fe ayuda a reparar los da?os en el cuerpo humano, en la mente y en las emociones. Se supone hermoso participar del colectivo cuando todos apuntan a un mismo deseo de bienestar en cualquier ciudadano, sin barreras socioecon?micas, pol?ticas, ?tnicas ni religiosas. ?P?ngale fe, se suele escuchar, para que se sucedan los milagros, pues un milagro habla m?s que mil doctrinas. El milagro es la evidencia 'cient?fica' contra las doctrinas escritas en el papel. Ahora cuenta el pragmatismo sobre la confianza en la palabra revelada. A fin de cuentas, todo es cuesti?n de interpretaci?n, y si esta manera de orar y de obrar me funciona, entonces no hay nada incorrecto en seguir haci?ndola.

?Qu? nos ense?a la Biblia en cuanto a la fe y a los fen?menos del milagro? Cuando se levantare en medio de ti profeta, o so?ador de sue?os, y te anunciare se?al o prodigios,?y si se cumpliere la se?al o prodigio que ?l te anunci?, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirv?mosles; no dar?s o?do a las palabras de tal profeta, ni al tal so?ador de sue?os; porque Jehov? vuestro Dios os est? probando, para saber si am?is a Jehov? vuestro Dios con todo vuestro coraz?n, y con toda vuestra alma (Deuteronomio 13: 3).

En s?ntesis, seg?n la Biblia parece que debemos poner atenci?n a lo que creemos. No es posible depositar nuestra fe en cualquier religi?n o en cualquier doctrina. Hay personas que se dicen creyentes en el Dios de la Biblia pero son llevados por cualquier viento de doctrina. Pablo recomienda a Timoteo que cuide la doctrina, pues con ella se puede salvar y ayudar a otros a ser salvo. ?Salvarse de qu?? Del error, antes que nada. Recordemos que Jes?s asegur? que sus ovejas no oir?an la voz de los extra?os (de los falsos maestros o pastores asalariados). Ellas oir?an solamente su voz, por lo cual se sobreentiende que solamente depositar?n su fe en ese pastor.

En el tiempo de Dios, los llamados que son escogidos desde antes de la fundaci?n del mundo oyen la voz del Pastor. En el momento en que oyen la voz de Cristo, la palabra espec?fica del Se?or, tienen fe. La fe viene por el o?r, la palabra de Cristo (en el griego dice: remato Cristou, que ser?a como la palabra diciente de Cristo). No dice el texto griego que la fe viene por el o?r el Logos de Dios, sino el rema de Dios. Es una palabra espec?fica que produce fe para creer. Nuestra interrogante filos?fica podr?a bien ser ?qu? fue primero, la fe o el nuevo nacimiento? Es indudable que sin el nuevo nacimiento no se puede tener fe, por cuanto el futuro creyente est? a?n muerto en delitos y pecados. Pero no podr? operarse tal nuevo nacimiento sin el o?r la palabra espec?fica de Cristo.

C?sar Paredes

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Tags: SOBERANIA DE DIOS

Publicado por elegidos @ 10:58
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