Mi?rcoles, 13 de julio de 2011

Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni ?l tienta a nadie sino que cada uno es tentado,cuando de su propia concupiscencia es atra?do y seducido. Entonces la concupiscencia, despu?s que ha concebido, da a luz el pecado;y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte (Santiago 1: 13-15). πειράζω [peirazo /pi?rad?zo/] es el verbo griego que se traduce como sol?cito a pecar, probar, tentar, ensayar, examinar.? La ἐπιθυμία (epithym?a) implica un deseo de lo prohibido, una lujuria, la concupiscencia , un deseo profundo. Pero en el verso 2, al inicio del escrito de Santiago, se menciona el mismo verbo ). πειράζω [peirazo /pi?rad?zo/] en otro sentido:? el de la prueba:? Hermanos m?os, tened por sumo gozo cuando os hall?is en diversas pruebas.?Entonces, dos sentidos muy diferentes para un mismo verbo.? Con el primero hay que estar gozoso, con el segundo alerta.

As? es el griego y su gram?tica en el Nuevo Testamento. Tambi?n sucede algo parecido con la lengua hebrea del Antiguo. Pero los contextos ayudan a la comprensi?n de los vocablos y con ello se descifra la intenci?n del escritor. Dios no tienta a nadie, en el sentido negativo del t?rmino, sino que lo hace la concupiscencia, la epithymia, ese deseo prohibido y profundo que ha embargado a la raza de Ad?n.? Es natural que en la divinidad no habite nada prohibido, pues si es todopoderoso, todo le est? permitido. Sabemos que Dios no peca, pues eso ser?a una gran contradicci?n, ya que ?l no va contra s? mismo. El Legislador universal no tiene porqu? someterse a sus propias reglas. Ser?a un absurdo imaginarse a Dios en la elaboraci?n de alguna norma donde ?l mismo se restrinja, por lo tanto sigue siendo omnipotente. De manera que como no tiene restricciones no puede pecar, en el sentido de transgredir sus propias leyes. ?A qui?n le haremos semejante?? ?A qui?n habr? de rendirle cuentas?

Sabemos ya que no puede ser tentado por su propia concupiscencia, pues no tiene deseos prohibidos, ya que nada le es impedido.? Pero, ?tienta Dios al hombre?? En el sentido positivo del vocablo - como lo expresa Santiago en el verso 2 - s? lo hace. Nos prueba, nos trabaja, nos acrisola. Y desde esa perspectiva somos llamados a ser bienaventurados por esa bendita tentaci?n (recordemos que el vocablo es el mismo, aunque en espa?ol se haya traducido como prueba). ?As? hizo con Abraham cuando le pidi? el sacrificio de su hijo, para luego imped?rselo.? ?

La otra pregunta que nos asalta es si Dios ha sido tentado alguna vez. Sabemos que no tiene concupiscencia, deseos ocultos prohibidos. Pero s? ha sido tentado en el sentido malsano del vocablo, cuando se refiere a los malos momentos que ha tenido que soportar con su pueblo en Meribah, por sus murmuraciones,por su desconfianza y falta de fe. Su paciencia fue probada as? como su poder. Incluso puede ser tentado por gente malvada, con cosas malvadas, pero jam?s puede ser tentado hacia el mal, como traduce la versi?n Et?ope del texto (Gill. Comentarios de la Biblia). De manera que Dios nunca est? sol?cito a pecar, porque no tiene nada prohibido que le seduzca.? El nunca ha hecho una regla en la cual prohibirse alguna acci?n.

G?nesis 3:12 relata la respuesta que Ad?n le dio a Dios: la mujer que me diste por compa?era me dio del ?rbol y yo com?. ?Acus? a su mujer, pero en ?ltima instancia acus? a Dios quien fue quien le dio a la mujer a ?l.? De no haber sido por la mujer, ?l no habr?a pecado, no habr?a sentido la tentaci?n del fruto prohibido. En ?ltima instancia la culpa fue de Dios, porque le dio a la mujer que cay? en la falta y porque hizo la prohibici?n que le sedujo. Ese fue m?s o menos el razonamiento de Ad?n.?

Pablo lo menciona en Romanos, cuando habla acerca de que la ley se introdujo para que abundase el pecado, pues cuando ella prohibe algo se acelera en nosotros el deseo de violar el mandato. ?No conocer?a la codicia si la ley no dijera no codiciar?s. De manera que en Ad?n bast? el mandato de no comer del fruto del bien y del mal para que se avivara en ?l su deseo por lo prohibido. El pecado tom? ocasi?n por el mandamiento y derrib? a Ad?n hasta envolverlo en el mal. La palabra de Dios que era vida para Ad?n - su mandato de no comer del fruto prohibido - constituy? su propia seducci?n, al punto en que lo enga?? y lo mat?, independientemente de que el mandato fuese santo, justo y bueno.

Ad?n fue probado - el sentido bueno del t?rmino - pero fall? - por el sentido malo del vocablo.? Fue atrapado en la seducci?n de lo prohibido, a trav?s de un agente del mal.? Su razonamiento ya explicado contin?a en nosotros, por lo cual Santiago nos advierte a no juzgar a Dios. Nuestra tendencia es similar a la de Ad?n, si Dios no hubiese creado las circunstancias, entonces no habr?a pecado en el mundo. Sabemos que las tentaciones de Satan?s no las tenemos por sumo gozo, sino como tristeza. Ellas vienen envueltas en dolorosos dardos de fuego por lo cual no pueden ser materia de alegr?a sino de aflicci?n.

Pero surge otra posible interrogante al texto que nos ocupa. Si Dios no tienta a nadie hacia el mal, ?qui?n hizo el mal? ?Ser? hecho por un agente ajeno a su soberano gobierno? ?Fue tomado por sorpresa cuando de repente el mal apareci? en su creaci?n? La Escritura dice que a?n al malo ha hecho Dios para el d?a malo, de manera que si lo hizo tambi?n le facilit? su entorno para que fuese malo. ?C?mo puede Dios hacer al malo sin que exista el mal?? ?Pero c?mo puede existir el mal si no ha habido nadie malo antes de que el mal fuese?? Pues sabemos que Dios ha hecho al malo para su d?a. ?Es Dios el autor del pecado, o entierra la cabeza como se dice del avestruz para no ver el peligro de su teolog?a?

La Biblia dice que ?l hace la luz y crea la adversidad. Uno de sus profetas exclama: ?Habr? acontecido algo malo en la ciudad, el cual Jehov? no haya hecho?? El Cordero de Dios estaba preparado desde antes de la fundaci?n del mundo, antes de que Ad?n pecase. ?Podr?a Ad?n no haber pecado? Sabemos que Dios es infalible y perfecto, por lo tanto no tiene planes B, sino que sus decretos son inmutables. El haber hecho el mal no presupone que sea malo. Algo bueno debe de haber en ello, pues todo lo que hizo fue bueno en gran manera, y ?l se declara como el autor del malo para el d?a malo.?

Recordemos que Dios dijo no te har?s imagen ni ninguna semejanza de lo que est? arriba... pero orden? hacer los querubines en el Arca. Tambi?n dijo no matar?s, pero orden? a Josu? la conquista de la tierra prometida, en donde hab?a que aniquilar a los enemigos. Dijo no cometer?s adulterio, ?pero de la relaci?n adulterina entre Betsab? y David vino Salom?n, y de all? la l?nea de Jesucristo, lo cual demuestra que dicho adulterio no fue un accidente, sino una necesidad en su plan. Inimaginable suponer que la l?nea del Mes?as fue colada en medio de circunstancias imprevistas. Tambi?n habl? en sus mandamientos contra el mentir, pero bendijo a las parteras egipcias, cuando mintieron para esconder a Mois?s, bendijo a Rahab la ramera cuando minti? para esconder a los esp?as.? Por cierto, de esta mujer tambi?n viene el linaje del Mes?as. Bendijo a David cuando se hizo pasar por loco o por bobo ante un reino enemigo.? Tambi?n envi? esp?ritu de mentira para confundir a unos profetas. ?Qui?n le se?ala de cometer pecado? ?Por qu?, pues, inculpa, si nadie ha podido resistir su voluntad? ?

El que Dios haya ordenado los eventos que acontecen a diario no le hace a ?l el tentador. Nuestras tentaciones siguen viniendo de una naturaleza corrompida que ha sido seducida desde el Ed?n, por la prohibici?n venida como mandato, junto con el trabajo del tentador. El que metaf?sicamente Dios est? detr?s de todo eso, pues no podemos ignorar su control absoluto de todo lo que acontece en su creaci?n, no le hace responsable de nada.? ?Ante qui?n tiene ?l que rendir cuentas? Somos nosotros los responsables de rendir las cuentas, pues tambi?n se nos ha ordenado una conducta y una moral en sus mandatos, que aunque no podamos cumplir no nos exime de nuestra responsabilidad. Somos responsables no por nuestra capacidad moral, sino porque se nos ha ordenado ser de esa forma.?

El hombre no tiene libertad de Dios, no puede escap?rsele. De all? su responsabilidad. Si el hombre fuese libre de Dios, entonces no ser?a responsable. Caso contrario, Dios no est? atado al hombre, Dios no es responsable ante ?l. Dios no est? atado a ning?n mandato suyo (de Dios), por lo tanto no tiene que rendir cuentas ni siquiera ante s? mismo. El hace como quiere, en el ej?rcito del cielo y en los moradores de la tierra. El s?lo es Dios y fuera de ?l no hay quien salve.

Resta decir que el Hijo de Dios nos ense?? en la oraci?n llamada Padrenuestro, a pedir algo muy interesante.? Cuando repitamos ese fragmento de la oraci?n, pensemos en todo lo que hemos meditado en este discurso:?no nos metas en tentaci?n, sino l?branos del mal (del maligno).

C?sar Paredes

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Tags: SOBERANIA DE DIOS

Publicado por elegidos @ 9:18
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Domingo, 17 de julio de 2011 | 3:07

Hermano Cesar, que placer leerte querido hermano! Este tema que has tratado es controversial y pico,pero Dios te a guiádo para que el resultado sea una verdadera joya en cuanto al tema tabú de Dios y el mal.