Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011

Cuando queremos investigar un hecho bibliogr?fico, hemos de abandonar todas nuestra opiniones previas y los prejuicios sobre el tema. Muchos son los textos en los 66 libros de la Biblia que nos hablan acerca de la soberan?a y control absoluto de Dios sobre su obra creada. Efesios 1 nos demuestra la simplicidad con que se habla acerca de la predestinaci?n. Ante todo, el autor de la ep?stola se presenta a s? mismo como tal por la voluntad de Dios. El sabe que est? encerrado en las fronteras escogidas por la persona a quien sirve. Desde el verso 3 hasta el 23 se expone un canto a la doctrina de la predestinaci?n en palabras sencillas, as? como a la tesis de la alegr?a que eso supone.

Estamos bendecidos con toda bendici?n espiritual en un lugar por dem?s de importancia, en los lugares celestiales en Cristo. La escogencia hecha por Dios se hizo antes de la fundaci?n del mundo, y no se menciona para nada a Satan?s ni a los ?ngeles - buenos o malos - como interviniendo en la voluntad del elector. Su escogencia se hizo con un variado prop?sito, del que s?lo voy a enumerar algunos: 1) para que fu?semos santos y sin mancha delante de ?l; 2) en amor...por el puro afecto de su voluntad; 3) para alabanza de la gloria de su gracia; 4) ?seg?n las riquezas de su gracia...en toda sabidur?a e inteligencia; 5) seg?n su benepl?cito; 6) ?d?ndonos a conocer el misterio de su voluntad; 7) se repite a fin de que seamos para alabanza de su gloria; 8) sellados con el Esp?ritu de la promesa; 9) se repite para alabanza de su gloria.?

Por si fuere poco, el ap?stol clama para que sepamos la esperanza a la hemos sido llamados, la supereminente grandeza de su poder seg?n la operaci?n de su fuerza en nosotros los creyentes. Clama para que por nuestro entendimiento conozcamos la esperanza a la cual hemos sido llamados, las riquezas de su gloria, bajo la autoridad de Cristo quien tiene el poder y el se?or?o en este mundo y en el venidero. Esas son algunas de las bendiciones espirituales en Cristo, quien es la cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo. ?

La conjunci?n de Efesios 1 con Romanos 8 es fundamental para la comprensi?n de la predestinaci?n. En las dos cartas el mismo autor recoge el sentimiento de poder que se implica en el concepto doctrinal expuesto. ?La predestinaci?n no es un proceso mec?nico e impersonal, sino la intervenci?n personal de un amigo divino llamado Dios. Fue Dios quien nos conoci?, en el sentido ?ntimo de la comuni?n. Est? fundamentada en su eterno amor, y contrario a limitarnos lo que hace es liberarnos. ?De proorizo proviene horizonte, y de all? la historia.? De manera que el pre-orizo es tambi?n la prehistoria nuestra escrita desde tiempo inmemorial. Por eso se llama pre-destinaci?n, pero pudi?ramos verlo tambi?n como la colocaci?n de l?mites y fronteras por donde caminar. Es ?la limitaci?n dentro de los par?metros de la voluntad de Dios, pero es al mismo tiempo la libertad de su ira.

Un mapa puede ilustrarnos la manera en que se manifiesta esta limitaci?n, pues nos indica la ubicaci?n inmediata adonde estamos y el destino hacia el cual vamos.? Es una limitaci?n en el sentido de la protecci?n, de la seguridad y del destino feliz. ?Cuando leemos en Job 1: 8-9 vemos muchas verdades teol?gicas relacionadas con la protecci?n de Dios fundamentada con la predestinaci?n. ?Satan?s no puede hacer nada con nosotros a menos que Dios lo indique. ?No has considerado a mi siervo Job? fueron las palabras del Alt?simo. Es el Alfarero moldeando su arcilla, su vaso de honra, ante otro vaso de deshonra elaborado por ?l mismo. En este caso de Job vemos al Alfarero trabajando con un objeto de deshonra - Satan?s - el cual fue creado para el d?a malo (Proverbios 16: 4). La predestinaci?n es la garant?a de que Dios est? en los dos lados, en el del bien y en el del mal, coordinando y poniendo l?mites de acuerdo a su prop?sito, de manera que su soberan?a y providencia van de la mano en favor nuestro.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su prop?sito son llamados (Romanos 8: 28). Dios conoce exactamente lo que necesitamos, lo que nos desespera. El suspiro de nuestro coraz?n no le es oculto (Salmo 38: 9). Vamos siendo progresivamente conformes a la imagen de su Hijo, de manera que cada vez nos parecemos menos a los modelos de este mundo.? Satan?s tiene la tarea de conformar al hombre a la medida de su principado, de forma que encaje sin problema alguno en sus moldes. El trabajo del Esp?ritu Santo en sus elegidos es que nos parezcamos cada d?a m?s a la imagen de Cristo y encajemos mejor en su reino. Dios ha podido hacerlo todo de una vez en su poder infinito, en un solo milagro, pero no ha sido as? su manera de actuar con esta creaci?n. Al contrario, quiso Dios salvar a los creyentes por medio de la locura de la predicaci?n. Este vocablo locura es traducido del t?rmino griego mor?as, un sustantivo femenino que significa locura, insensatez, necedad (1 Corintios 1: 21) y m?s adelante, en el verso 25 se compara esta misma locura de Dios con la de los hombres, con el adjetivo mor?s. De manera que el reto del ap?stol es enorme, ya que nos incita al cotejo de las dos locuras.

?Cu?l es el aparente sin sentido de la predestinaci?n? se pregunta Pablo. Es impl?cito el hecho de que un Dios absolutamente soberano tiene el poder para elegir a su pueblo, y ha podido ahorrarnos el tr?mite tormentoso a trav?s de nuestro andar en el mundo, cargado de molestias, enemistado con Dios, bajo el dominio de un pr?ncipe que es padre de mentira y homicida desde el principio. Ha podido salvarnos por otro decreto diferente al que se ha tramitado, en una forma m?s expedita y en una econom?a m?s eficiente. Eso piensa nuestra inteligencia, eso piensa nuestra sabidur?a. Por eso el ap?stol nos reta a comparar la locura de Dios con nuestra locura. Lo interesante es que cuando se refiere a Dios utiliza un sustantivo, mor?as, en donde hay esencia de locura. Pero cuando hace la comparaci?n con lo que nosotros poseemos necesita emplear el art?culo neutro lo que acompa?a a un adjetivo, en este caso a mor?n.? Nosotros no tenemos ni siquiera la esencia de la locura para poder compararla con la del Creador. Apenas alcanzamos a tener algo insensato, sin substancia, pero en Dios su locura es su propiedad, algo que le pertenece porque es el Creador.

En otros t?rminos, que por ser el propietario de todo cuanto existe, incluso de esa locura seg?n nuestra manera de juzgarlo, tiene el derecho de jug?rsela a trav?s del mecanismo de la predicaci?n. Nuestro debate contra su argumento no alcanza sino a una calificaci?n adjetiva, pues ni siquiera tenemos esencia para oponer locura contra locura. De manera que el solo imaginarnos otra v?a para la salvaci?n de nuestras almas y vidas en general es considerado como lo insensato o como lo necio en nosotros.? Previamente Pablo hab?a enunciado la sabidur?a oculta de Dios, en el cap?tulo 1 de Primera de Corintios. No solamente existe la sabidur?a expuesta a trav?s de su creaci?n, por la cual el mundo no pudo conocer a Dios, porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifest?.?Porque las cosas invisibles de ?l, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creaci?n del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio coraz?n fue entenebrecido.?Profesando ser sabios, se hicieron necios (Romanos 1: 19-22), sino que existe una sabidur?a de Dios en misterio, ?la sabidur?a oculta, la cual Dios predestin? antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los pr?ncipes de este siglo conoci?; porque si la hubieran conocido, nunca habr?an crucificado al Se?or de gloria (1 Corintios 2:7 - 8).

De manera que la sabidur?a misteriosa de Dios fue predestinada para permanecer oculta ante los no elegidos, pues de haberla conocido no habr?an crucificado al Se?or. Vemos un prop?sito claro de parte de Dios en ocultar ciertas cosas y en revelarlas a quien quiere. Dios las ocult? de los sabios y entendidos y las revel? a los ni?os (Mateo 11:25). En este texto de Mateo el vocablo ni?os es metaf?rico, pues se refiere a los adultos que estaban con ?l, pero que hab?an cre?do como ni?os, como fue su recomendaci?n ?recogida m?s adelante: y dijo: De cierto os digo, que si no os volv?is y os hac?is como ni?os, no entrar?is en el reino de los cielos (Mateo 18:3).

La predestinaci?n implica una limitaci?n en el sentido positivo y no negativo, al menos para los que hemos sido llamados de acuerdo a su prop?sito. Santiago 4:13 dice: los que dicen hoy y ma?ana haremos esto o aquello, pero no saben lo que traer? ma?ana, digan m?s bien Si el Se?or quiere haremos esto o aquello. Ese es el sentido inmediato de la predestinaci?n, el que Dios est? a cargo de cada evento y circunstancia que nos rodea, o que nos precede y nos sucede. Hacemos planes y eso es prudente, pero siempre hemos de ejercer la responsabilidad de considerar cu?l es el prop?sito de Dios en esto que estamos por hacer. Esto podr?a llamarlo la micro-predestinaci?n frente a la macro-predestinaci?n. Se han preparado los grandes acontecimientos contextuales para que nuestra vida venga a la luz en un punto determinado de la historia, pero tambi?n se han pre-ordenado los asuntos dom?sticos del d?a a d?a. Por eso podemos hablar de macro y micro predestinaci?n, para ilustrar el control absoluto del soberano Dios.

Nuestra pregunta inicial era si la Biblia ense?aba la predestinaci?n. Hemos presentado apenas algunos libros de los 66 que tiene el texto sagrado, y en ellos abunda esta doctrina. Pero desde el inicio mismo de la creaci?n, en el libro del G?nesis, vemos a un Dios que hizo al hombre y le pre-orden? cosas por hacer. El nos hizo a nosotros, y no nosotros a nosotros mismos, de manera que ese ser?a un principio importante para comprender que en su soberan?a ha ordenado todo cuanto acontece. El es el Dios de toda carne, y fuera de ?l no hay quien salve, ni quien de su mano libre. El anuncia lo que ha de venir mucho antes de que suceda, simplemente porque lo ha pre-ordenado. Ninguna de las cosas escritas ha fallado en cumplirse, y a?n los detalles de la crucifixi?n de Jesucristo se cumplieron al m?nimo, dando testimonio de la precisi?n de sus palabras. ?A qui?n le haremos semejante? Ciertamente no dar? su gloria a otro, ni su alabanza a esculturas. Para los creyentes opera en una forma en que todas las cosas les ayudan a bien, pues han sido llamados de acuerdo a su prop?sito. De all? que es nuestro reposo, nuestra seguridad y nuestra provisi?n. Sin la predestinaci?n no hubi?semos tenido posibilidad alguna de alcanzar su gracia salvadora. Cuando Pablo escribi? sus cartas habl? de la locura de la predicaci?n, con la cual Dios quiere salvarnos, pero hoy d?a muchos merodeadores de la Biblia hablan de la locura de la predestinaci?n, en un sentido ofensivo ya que tal parece que a ellos les fue ocultada la sabidur?a de Dios.

Para fortuna de los elegidos la elecci?n no depende de la instituci?n eclesi?stica, del benepl?cito de los pastores o de los l?deres de la iglesia. Ni siquiera depende de nuestras buenas obras, simplemente precede a nuestra salvaci?n, pues a los que conoci? (am?), a estos predestin? y llam?, justific? y glorific?. ?El que no escatim? ni a su propio Hijo, sino que lo entreg? por todos nosotros, ?c?mo no nos dar? tambi?n con ?l todas las cosas? (Romanos 8: 32).

C?sar Paredes

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Tags: SOBERANIA DE DIOS

Publicado por elegidos @ 9:56
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