Martes, 01 de febrero de 2011

Si nos pudi?semos gloriar en que tenemos la ?ltima palabra en materia de fe, entonces no hay peligro alguno en la droga arminiana sembrada por Roma. Ser?a cuesti?n de sana ignorancia, de escasez de oportunidad intelectual, de la sociolog?a de la palabra. De la misma forma se extiende a los cat?licos que en su carencia del conocimiento b?blico adoran a Dios, aunque sea a trav?s de Mar?a o de los santos; el punto es que lo hacen de coraz?n. ?Tendr?a raz?n Billy Graham al argumentar que en el mundo musulm?n hay muchos que ir?n al cielo con Cristo, aunque no conozcan a Cristo, pues su coraz?n busca al mismo Dios, pero lo desconocen por su religi?n. Extensivo es este argumento a muchas otras religiones: budistas, hinduistas e incluso ateos. Lo que importa a Dios, seg?n el citado evangelista, es un coraz?n interesado en buscarle, o en hacer el bien. El ?nico problema con esta teolog?a antropoc?ntrica es que contraviene una multiplicidad de textos de la Escritura, aunque por lo dem?s es un camino ancho y conveniente para las masas, para los corazones ben?volos que anhelan que las multitudes se salven a trav?s de la expiaci?n de Cristo, aunque desconozcan o tergiversen el alcance de su sacrificio y doctrina.

Al dilucidar acerca del problema de la predestinaci?n para la iglesia cristiana en general, podemos avizorar algunas de las razones por las cuales muchos dimiten de esa ense?anza harto b?blica. Digo que es un problema eso de decirle a la gente que solamente algunos de ellos han sido escogidos desde antes de la fundaci?n del mundo como vasos de misericordia.? El resto ha sido dejado como vasos de ira preparados para el d?a de la ira.? No hay diplomacia que pueda lidiar con semejante proposici?n. El asunto se torna blanco o negro, sin matices de gris.

En torno a esta situaci?n muchos han optado por meter la cabeza dentro de la arena, intentando ignorar el desastre comunicativo que la revelaci?n b?blica muestra. De esta forma niegan que sea as?, catalogan de repugnante todo lo que implique elecci?n o predestinaci?n para salvaci?n, desde antes de la fundaci?n del mundo (t?rmino usado por Arminio, y por muchos de sus seguidores).

Los m?s sabios entre ellos sostienen que, ante la evidencia aportada por los datos escriturales, la elecci?n se hizo basada en la presciencia divina, pues Dios pudo ver desde anta?o qui?n aceptar?a su gracia.

Otro grupo no poco numeroso sostiene los llamados cinco puntos del calvinismo, en el recuerdo de la oposici?n que se le hiciera a los cinco puntos de los Remonstrant seguidores de Arminio. El problema se agrava cuando dentro de los seguidores de Calvino hay quienes barajan la posibilidad de cuatro a uno, tres a dos, cuatro y medio a un medio, etc. Es decir, que estos ?ltimos sostuvieron en un momento los cinco puntos pero, dada la fuerza num?rica arrolladora de la otra parte, han ido cediendo terreno pactando en algunas partes del razonamiento.

Al ver los toros desde la barrera, desde el lado externo de cualquier posici?n adjetiva, podemos ir a la Escritura para indagar lo que all? se dice, pues conviene por cuanto en ella se habla de la vida eterna. Cuando uno se aproxima a averiguar lo que en la Biblia se dice acerca de esta doctrina m?s vieja que la creaci?n misma, puede tener varios intereses y muy diversos. Por ejemplo, hay quienes buscan deleitarse en el razonamiento de Dios. Otros lo hacen porque suponen que se allegan al non plus ultra del lugar de encuentro entre la teolog?a y la filosof?a. Todav?a hay algunos que solamente desean dominar los textos que les endorsan la membres?a a ciertos grupos doctrinales de prestigio hist?rico, para poder decir que son calvinistas, participantes de la Confesi?n de Westminster, reformados, puritanos, entre otros. ??Pueden sobrar todav?a razones, pero existe tambi?n el grupo de personas que tienen el inter?s de la verdad por la verdad misma, de manera que intentemos mirar en los textos de la Biblia amparados en esta ?ltima intenci?n.

Cuando habl? del desastre comunicativo generado por esta ense?anza, quise referirme a la comunicaci?n con el mundo en el sentido b?blico. Por supuesto que la comuni?n con los hermanos - los elegidos - no puede ser desastrosa sino arm?nica, ya que la predestinaci?n y la elecci?n presuponen la manifestaci?n de la gracia aut?noma y libre de parte de Dios sobre el pueblo que quiso formarse para S? mismo.? Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Se?or, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvaci?n, mediante la santificaci?n por el Esp?ritu y la fe en la verdad (2 Tesalonicenses 2: 13). La preposici?n para es de finalidad, no de causa. Esto supone que Dios tuvo la escogencia desde el principio con la finalidad de que fuesen salvos algunos (los escogidos).? ... seg?n nos escogi? en ?l antes de la fundaci?n del mundo, para que fu?semos santos y sin mancha delante de ?l (Efesios 1: 4).? De nuevo la misma preposici?n de finalidad, con el prop?sito preciso de ser separados (santos) y sin mancha (por la expiaci?n de Jesucristo) delante de ?l. Tambi?n prueba este texto que esa escogencia se realiz? antes de la fundaci?n del mundo, es decir, antes de la creaci?n, antes de que siquiera se supusiese lo que ser?amos, o la manera c?mo actuar?amos desde la perspectiva humana. Por eso Pablo sostiene en Romanos 9 que Jacob y Esa? fueron escogidos siendo gemelos, desde antes de su nacimiento, antes de que hiciesen bien o mal, para que el prop?sito de la elecci?n permaneciese no por las obras sino por el que llama.? Eso es claridad b?blica, que por supuesto puede causar problemas diplom?ticos con el mundo. ?A qui?n puede gustarle que se le diga usted es del grupo de Esa?, o usted es hijo del diablo? Creo que muy pocos sentir?an orgullo por la pertenencia a semejantes categor?as. Sin embargo, no se nos ha dicho abiertamente qui?n es qui?n. No se nos dijo estos son de este grupo, o estos son de aqu?l, sino que se nos orden? predicar el evangelio, para arrepentimiento (cambio de mentalidad en cuanto al conocimiento de Dios y de s? mismo) y para que crean en el Hijo de Dios.?

Cualquiera puede argumentar que ese es otro sin sentido escritural, pues si ya Dios escogi? a unos para honra y a otros para deshonra, ?a qu? viene esa predicaci?n?? La respuesta es que quiso Dios salvar a los hombres por medio de la locura de la predicaci?n, porque ciertamente es una locura.? El Dios que predestin? el fin preorden? tambi?n el medio. Lo interesante de esta verdad es que est? mostrada abiertamente en la Biblia, sin miedos a la opini?n de la gente, pues parece que a Dios no le importa en absoluto el criterio humano. Son los defensores de Dios, que como abogados no buscados andan en el ?nimo de ganar favores con una defensa de quien no se siente acusado, y a quien nadie puede acusar jam?s. Tal vez son abogados que intentan defender a su creador porque sus propias conciencias lo acusan de semejante arbitrariedad y prejuicio.

Estos abogados confunden con sus argumentos falaces la escritura objetiva y claramente expuesta en sus distintos contextos de aparici?n. Pedro habl? de los que tuercen las Escrituras para su propia perdici?n, por lo tanto es necesario que tambi?n se levanten en medio de la congregaci?n semejante grupo de defensores del justo derecho divino para con la humanidad.? La salvaci?n del pueblo de Dios es una obra realizada, por lo cual el Cristo dijo en la cruz: consumado es.? Un Dios perfecto hace su obra perfecta, de all? que no fue en potencia sino en actualidad que se consum? la redenci?n de los elegidos. No fue en potencia, por cuanto muchos son los que se pierden, de manera que no podr?an estar incorporados en esa redenci?n potencial aunque actualmente condenados. Eso ser?a contravenir Juan 10: 11, 14 y 15:? Yo soy el buen pastor;?el buen pastor su vida da por las ovejas.?Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las m?as me conocen, as? como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre;?y pongo mi vida por las ovejas.

Jesucristo puso su vida por las ovejas, de forma que la consumaci?n de su trabajo en la cruz fue una actualizaci?n de su obra redentora, no una potencialidad en perspectiva, como si todav?a no fuese acabada. ?Por eso tambi?n dijo: Sin m?, nada pod?is hacer (Juan 15: 5). Tambi?n el Se?or argument? en forma aclaratoria lo siguiente: ... pero vosotros no cre?is, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho (Juan 10: 27). Ac? el conector preposicional es causal: porque, lo cual presupone la raz?n de una consecuencia. No cre?an (fatal consecuencia) de una causa tambi?n fatal (porque no eran de sus ovejas).? No dijo que no eran sus ovejas porque no cre?an, sino todo lo contrario: no pueden creer porque no son de mis ovejas.

En todo un concierto de textos se armoniza la obra redentora de Dios en el hombre, en donde se evidencia que ?l es quien lo regenera sin intervenci?n humana. No hay cuatro y medio frente a cinco. No. Todos los puntos de la gracia le pertenecen, sin dejar espacio al blasfemo concepto de gracia preventiva o gracia com?n, en donde la ?ltima palabra la tiene el hombre. Hay quienes todav?a argumentan que Dios hizo todo, que nos dio el regalo de la vida eterna, pero que es el hombre quien decide si acepta o no el regalo.? Lo que sucede es que la d?diva implica la aceptabilidad por parte del recipiente del don. El hombre, muerto en sus delitos y pecados, sin justicia en ?l, sin querer hacer lo bueno, es incapaz de aceptar el obsequio de la gracia porque su voluntad est? corrompida y muerta con el pecado. Esa fue la sentencia en el Ed?n con Ad?n, ciertamente morir?is.? La cabeza federal humana cay? y nosotros con ?l, de manera que estamos incapacitados para la comuni?n con el Padre. Por eso no puede haber ninguna gracia habilitante para que el hombre decida su destino.? Ad?n estuvo sin pecado y cay? f?cilmente (ese era tambi?n el prop?sito de Dios, como se desprende del hecho de que el Cordero de Dios estaba preparado desde la fundaci?n del mundo - ver cita en una de las cartas de Pedro); ?qu? se espera de su descendencia sumergida en el pecado? ?Puede acaso un estado de gracia gen?rica (si la hubiere) habilitar al hombre para que acepte el regalo de Dios? ?Si eso fuere posible, entonces nos quedar?a la gran pregunta: por qu? unos s? y otros no? Pues son muchos los que han rechazado esa supuesta gracia gen?rica habilitante y preventiva.

La Biblia habla de la gracia de Dios y nos dice que el hombre natural no percibe las cosas que son del Esp?ritu de Dios, porque para ?l son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente (1 de Corintios 2: 14). Agrega que no hay justo ni a?n uno; no hay quien entienda ni quien busque a Dios (Romanos 2: 10 - 11).? Si fuere poco a?ade en Romanos 8: 7 - 9: Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven seg?n la carne no pueden agradar a Dios.? En el Antiguo Testamento la palabra hebrea para gracia es Chen, y aparece alrededor de 58 veces; en el Nuevo Testamento la palabra es Charis, y tiene m?s o menos 90 ocurrencias. En ninguna de ellas se asoma siquiera la idea de gracia com?n o preventiva, de manera que quienes se inventaron esa leyenda lo hicieron torciendo una vez m?s el mensaje y los textos de la Escritura.

En s?ntesis, la importancia de estas doctrinas de la elecci?n y de la expiaci?n, junto con la consecuente salvaci?n preparada para el hombre, es de suma relevancia. No se trata de discernir la teor?a de la salvaci?n para ser salvos, pero mucho menos puede ser cierto que seamos salvos sin que se produzca en nosotros el conocimiento del evangelio. ?Qui?n puede gloriarse siquiera un poco en su propia carne? Si tal sucede es porque todav?a no le ha amanecido. Pablo solamente se gloriaba en la cruz de Cristo, y por ello pudo exponer que daba fe de los jud?os que ten?an celo de Dios, pero no conforme a ciencia (Romanos 10).

Jes?s dijo: Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son (Juan 17: 9).

C?sar Paredes

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Publicado por elegidos @ 15:44
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