Lunes, 15 de marzo de 2010

Los israelitas caminaban por el desierto, cuando un terrible y espantoso des?nimo embarg? el alma de la mayor?a del pueblo. ?La falta de coraje para aguantar la tarea de caminar de la mano de un Dios, que hab?a hecho el milagro de separar las aguas para que escaparan de Egipto, les llev? a otra peligrosa actitud.? Ahora el pueblo hablaba contra Dios y contra Mois?s. ?Los argumentos no esperaban, sino que hilvanados en la l?gica de la amargura, se hicieron presentes en una pregunta ret?rica: ?Por qu? nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto?

La segunda gran queja fue tambi?n de inmediato. Ahora arremet?an contra el pan bajado del cielo, el c?lebre man?, la comida de nobles con la cual eran alimentados en su paso sostenido por el desierto. ?Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano (algunas versiones traducen el t?rmino hebreo como liviano y miserable).

Jehov? se puso muy molesto, por lo cual les envi? el terrible castigo de las serpientes ardientes, que mord?an al pueblo.? Una fiesta hac?an esos animales, temibles desde el para?so mismo.? Desde su primera aparici?n en la tierra, est?n asociados con el terror y la maldad. Satan?s us? uno de estos animales para el enga?o y seducci?n a la humanidad. Ahora se encontraban estos reptiles dando rienda suelta a su naturaleza, al dictado de sus genes, mordiendo e inyectando el veneno a todo el que consideraban su enemigo.? El Dios de amor se hab?a convertido en el Dios justo, el del castigo, el de la severidad.

Mucha gente del pueblo de Israel muri? por este castigo enviado por el Omnipotente.? El pueblo vino a Mois?s dici?ndole que hab?an pecado por haber hablado contra Jehov? y contra ?l. ?Le suplicaron que rogara a Jehov? para que quitara de en medio de ellos a esas serpientes. Al parecer los reptiles no fueron todos quitados de en medio, sino que Dios mismo sugiri? a Mois?s que edificaran una serpiente de bronce y la levantaran en el desierto, y todo aquel que fuere picado por la v?bora, si miraba a esa imagen de bronce sanar?a.

Como ese monumento de bronce representaba el s?mbolo de Cristo, no fueron quitadas todas de una sola vez. (Juan 3:14-15). ?Por otro lado, el murmullo y la queja no se iban a acabar tan prontamente, de manera que dejar algunas serpientes en medio era necesario para advertir al pueblo.

La queja contra el man? como pan 'liviano,' es la queja contra la palabra de Dios.? Cristo es el pan vivo que descendi? del cielo (Juan 6:48-58), y toda queja contra ?l tiene su castigo. ?Egipto es el mundo, en la figuraci?n b?blica, y est? repleto de sand?as, pepinos y carne.? Los israelitas, a?oraban volver a la esclavitud de ese mundo conocido. Supon?an en sus elucubraciones que el pan comido en Egipto les era de balde, olvidando que se les alimentaba para que hicieran trabajos forzados de esclavos. ?Ojala hubi?ramos muerto por mano de Jehov? en la tierra de Egipto, cuando nos sent?bamos a las ollas de carne, cuando com?amos pan hasta saciarnos; pues nos hab?is sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.

Hay personas que no se alimentan del pan del cielo, sino que desean las ollas de carne de Egipto. ?Buscan saciar su hambre en el mundo de la idolatr?a, la hechicer?a, la ilusi?n de libertad, a cambio de zafarse de la mano del Alt?simo. ?La provisi?n diaria del man? se les torna aburrida. ?A veces queremos experimentar de qu? hemos sido librados, de qu? mundo y de qu? Egipto hemos sido sacados. ?Por eso se nos env?an serpientes ardientes, v?boras del mal que pican hasta destruirnos. ?Durante esos momentos de dolor,? nos acordamos de la serpiente de bronce levantada en el desierto.?

Aunque en la Biblia se emplea el t?rmino serpiente en forma literal y figurada, la mayor parte de las veces lo hace en referencia al animal que us? Satan?s en la tentaci?n a Eva. Viene a ser uno de los t?tulos descriptivos del diablo, pues los m?todos propios de las v?boras resaltan con ?nfasis el car?cter enga?oso y astuto de Satan?s. ?Por su car?cter simb?lico, la serpiente tiene un car?cter negativo. A pesar de pertenecer a la simbolog?a de lo maligno, la serpiente fue utilizada como s?mbolo positivo en el desierto.

El diablo es llamado el le?n rugiente pero Cristo el le?n de la tribu de Jud?. ?Como quiera que nuestro tema ha sido la serpiente en el desierto, cabe resumir que no hay un car?cter m?gico en el s?mbolo, sino un car?cter espiritual en lo que representa. No es la forma del s?mbolo lo que interesa, sino su referente.? Y Cristo ha venido a ser la serpiente ardiente levantada en el desierto. ?Cualquiera del pueblo de Dios que mire hacia ?l puede ser curado de las heridas del pecado.

C?sar Paredes

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Tags: SOBERANIA DE DIOS

Publicado por elegidos @ 10:44
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