Martes, 08 de septiembre de 2009

Señor, delante de ti están todos mis deseos, y mi suspiro no te es oculto.  Deléitate asimismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él, y él hará. Cuando el hombre cayere no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano. Acecha el impío al justo y procura matarlo. Jehová no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren. Bienaventurado el que piensa en el pobre, en el día malo lo librará Jehová. Será bienaventurado en la tierra, y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. Estad quietos y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones, enaltecido seré en la tierra. Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; El nos guiará aun más allá de la muerte. Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus votos al Altísimo; e invócame en el día de la angustia; te libraré y tú me honrarás. He aquí tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. En Dios solamente está acallada mi alma; El solamente es mi roca y mi salvación. Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza.

Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo inclina. El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias. De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro. Espinos y lazos hay en el camino del perverso; el que guarda su alma se alejará de ellos. No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos. Huye el impío sin que nadie lo persiga, mas el justo está confiado como un león. El altivo de ánimo suscita contiendas, mas el que confía en Jehová prosperará.

Yo, yo soy vuestro consolador.  ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre, que es como heno?  Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mi; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.  Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jabob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.

(¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios…que está sobre la cabeza…de los aturdidos del vino! ¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado. ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende! ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida…!)

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.  El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.  Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo.  Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra.  Porque yo Jehová soy tu Dios quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.  Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.  He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.  Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.  Y  hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.

¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.  El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.  Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.  ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica…somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.  Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.  No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.  Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.  Mucha paz tienen los que aman tu ley.  Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta.  ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?  No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.  Basta a cada día su propio mal.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.  Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación.  Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.

César Paredes

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Tags: SOBERANIA DE DIOS

Publicado por elegidos @ 10:12
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