<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="2.0">    <channel>        <title>SOBERANIA DE DIOS</title>        <description><![CDATA[Esta es una discusión acerca de un tema teológico encontrado en la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis.  Un tema a veces olvidado y dejado de lado, porque suponemos poco diplomático.Autor,César Paredes. retor7@yahoo.com]]></description>        <link>http://destino.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Mon, 07 Dec 2009 19:40:17 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>LA SALVACION</title>            <link>http://destino.blogcindario.com/2009/12/00066-la-salvacion.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En una de las cartas m&aacute;s sublimes de Pablo, la carta a los Efesios, el autor propone como era su costumbre una multiplicidad de temas que va hilvanando en su discurso.&nbsp; Una de las proposiciones finales consiste en el servicio hecho a Dios, el cual ha de ser sin tomar en cuenta &acute;el servicio al ojo&acute;. Esto implica una entrega total que supone una fortaleza total; para esto &uacute;ltimo Pablo recomienda al cerrar la carta colocarse la armadura de Dios. La entereza en el Se&ntilde;or y en el poder de su fuerza presupone una ligaz&oacute;n con la armadura divina, con un prop&oacute;sito consecuente: estar firmes contra las asechanzas del diablo.</p><p style="text-align: justify;">El <em>dia-ballo</em>, diablo, Satan&aacute;s o la serpiente antigua, comoquiera que se le llame, el maligno, el acusador de los hermanos, el padre de la mentira, Lucifer, el pr&iacute;ncipe de este mundo, o cualquier otro nombre, es quien arroja (<em>ballo</em>) a trav&eacute;s de (<em>dia</em>) nuestra mente, nuestra alma, una cantidad de ilusiones que no son m&aacute;s sino mentiras y supuestos, como <em>el deseo de la carne, la vanagloria de la vida y los deseos de los ojos</em>, en la carrera por dem&aacute;s freudiana para liberarnos del Padre. Nuestra independencia, nos sugiere el maligno, nos restituye a la categor&iacute;a de <em>dioses</em>, aunque sea por instantes. Estas artima&ntilde;as son muy peligrosas porque vienen atadas en su lanzamiento (<em>ballo</em>) hacia la mente de cada habitante del planeta. El <em>diablo</em> no es m&aacute;s que un buen vendedor de ilusiones. En ese entendido&nbsp; el Esp&iacute;ritu recomienda a trav&eacute;s del ap&oacute;stol cubrirnos con la armadura de Dios y as&iacute; estar firmes.</p><p style="text-align: justify;">La lucha no es contra personas de carne y hueso, aunque &eacute;stas en muchas oportunidades son instrumentos f&aacute;ciles de Satan&aacute;s para su combate contra la humanidad entera, sino contra principados, potestades, gobernadores de las tinieblas de este mundo. Este conglomerado maligno recibe el nombre de <em>huestes espirituales de maldad en las regiones celestes</em>. </p><p style="text-align: justify;">La armadura propuesta es un conjunto de seis piezas, todas brindan una estructura firme en el d&iacute;a a d&iacute;a del combate contra las fuerzas del mal ya identificadas. No es posible colocar una sola parte de la armadura, porque eso hace vulnerable al soldado, sino que es necesario colocarla toda. Hay una parte de ese conjunto que es sumamente relevante y es el <em>yelmo de la salvaci&oacute;n</em>, un casco que se coloca en la cabeza del soldado. Esta analog&iacute;a tomada quiz&aacute;s de lo que Pablo ve&iacute;a en Roma, con sus soldados que llevaban la <em>pax romana</em> al mundo de entonces, se convierte a su vez en otra analog&iacute;a, otra met&aacute;fora, en la vida del creyente que combate las fuerzas del mal. El yelmo o casco es colocado en la cabeza donde por analog&iacute;a se debaten los pensamientos que liberan o encadenan la seguridad o la paz de los elegidos. </p><p style="text-align: justify;">&iquest;Por qu&eacute; escogi&oacute; Pablo a la salvaci&oacute;n como anexo del yelmo? &iquest;Por qu&eacute; no escogi&oacute; a la fe para que estuviese ligada al yelmo? Ha podido escoger a cualquier otro componente, como la justicia, la verdad, el evangelio de la paz, mas sin embargo el Esp&iacute;ritu lo llev&oacute; a ligar el yelmo o casco a la salvaci&oacute;n. Entonces si eso no fue arbitrario, sino por el contrario una decisi&oacute;n divina, uno se plantea &iquest;cu&aacute;l es el significado de la salvaci&oacute;n en la cabeza del creyente? &nbsp;&iquest;Por qu&eacute; ocupa ese puesto y no otro? Intentar dar respuesta a estas inquietudes es m&aacute;s que satisfacer curiosidades, es tambi&eacute;n descifrar el contenido de la met&aacute;fora paulina.</p><p style="text-align: justify;">Ya sabemos que el yelmo o casco se coloca en la cabeza y no en los pies, como tampoco en el pecho o en la cintura. El yelmo no se toma con la mano para combatir como se hace con una espada. No, el yelmo intenta proteger la cabeza del combatiente. Antiguamente se acostumbraba fabricar yelmos de metal y de cuero, estos &uacute;ltimos con incrustaciones bien tejidas de metal en su parte externa, de manera que el cuero se ajustaba f&aacute;cilmente&nbsp; a la circunferencia de la cabeza del soldado, y el metal le proteg&iacute;a contra golpes, a veces contra filos de cuchillo, pero las m&aacute;s de las veces contra piedras encendidas, piedras con fuego que eran lanzadas desde lo lejos del combatiente.</p><p style="text-align: justify;">La cabeza contiene al cerebro y el cerebro comanda las funciones del cuerpo en general. Proteger la cabeza es proteger lo esencial, lo m&aacute;s importante dentro del cuerpo humano. El sistema de pensamiento que puede conducir a realizar movimientos adecuados, las &oacute;rdenes de alerta al cuerpo, las respuestas en los estados de conciencia, las actividades mec&aacute;nicas del cuerpo humano como el respirar, parpadear, la circulaci&oacute;n de la sangre, entre otras, todo es controlado por el cerebro. Hoy d&iacute;a se ha demostrado que el cerebro con su adecuada qu&iacute;mica es el responsable de que nos sintamos felices, alegres, deprimidos o tristes. Desde tiempo inmemorial los seres humanos supieron que la cabeza era demasiado importante como para dejarla al descubierto de tantas amenazas en los combates. Pablo advirti&oacute; tambi&eacute;n que en nuestra cabeza se debate un sinn&uacute;mero de interrogantes acerca de la relaci&oacute;n entre el pecado humano y la justicia divina, entre el pecado continuo del hombre redimido y la conciencia de pecado que nos gobierna. Tambi&eacute;n entendi&oacute; que hay un debate continuo en la mente del creyente acerca de la manera como ha de entenderse la salvaci&oacute;n. </p><p style="text-align: justify;">&iquest;Y qu&eacute; es la salvaci&oacute;n?&nbsp; Es la liberaci&oacute;n del peligro, de la ruina, de la destrucci&oacute;n o del pecado; es la protecci&oacute;n contra la violaci&oacute;n de la integridad y de la seguridad del esp&iacute;ritu. La obra redentora de Cristo permite salvar espiritualmente y para vida eterna a quienes son objeto de su amor y de su gracia. La salvaci&oacute;n eficaz resulta en la santidad del individuo, en el entendido de que la santidad es literalmente <em>la separaci&oacute;n</em> del mundo. De all&iacute; el axioma cristiano <em>el que se hace amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios</em>.</p><p style="text-align: justify;">En sentido m&aacute;s general el cristianismo ha usado el vocablo <em>salvaci&oacute;n </em>&nbsp;para expresar el beneficio supremo que es otorgado a la humanidad a trav&eacute;s de la vida y la muerte de Jesucristo, el Salvador, enviado por Dios con el prop&oacute;sito de redimir al ser humano y restaurar con &eacute;l la relaci&oacute;n rota por el pecado. En consecuencia, es una liberaci&oacute;n integral de todo el ser humano del pecado y de la opresi&oacute;n de Satan&aacute;s, que&#65279; aunque planificada desde los siglos tiene su efecto hist&oacute;rico en esta vida y se alcanza plenamente en la eternidad.</p><p style="text-align: justify;">En su cualidad de enemigo de Dios Satan&aacute;s sembr&oacute; en el coraz&oacute;n de los seres humanos la duda sobre el car&aacute;cter de Dios, cuando dijo en el Ed&eacute;n <em>no morir&eacute;is; sino que sabe Dios que el d&iacute;a que com&aacute;is ser&aacute;n abiertos vuestros ojos, sabiendo el bien y el mal</em> (G&eacute;nesis 3:4-5). La metodolog&iacute;a sat&aacute;nica es muy variada negando a veces la verdad de Dios, aunque en otras ocasiones utiliza falsos ap&oacute;stoles, obreros fraudulentos disfrazados como ap&oacute;stoles de Cristo. Muchos escuchan su voz y en sus corazones son atra&iacute;dos por estos <em>esp&iacute;ritus enga&ntilde;adores</em> con sus <em>doctrinas de demonios</em> (1 Timoteo 4:1-3). Satan&aacute;s es quien quita del coraz&oacute;n de los oyentes la palabra <em>para que no crean y se salven</em>, seg&uacute;n la par&aacute;bola relatada en Lucas 8:12.&nbsp; Igualmente su labor ciega el entendimiento de los incr&eacute;dulos, para que no resplandezca en ellos la luz del evangelio. No obstante, en medio de ese caos espiritual, el Hijo de Dios apareci&oacute; <em>para deshacer las obras del diablo</em> (1 Juan 3), por lo cual despoj&oacute; <em>a los principados y a las potestades, los exhibi&oacute; p&uacute;blicamente, triunfando sobre ellos en la cruz</em> (Colosenses 2:15).</p><p style="text-align: justify;">En relaci&oacute;n con los creyentes Satan&aacute;s los somete a tentaci&oacute;n y procura destruirlos, los acusa- <em>y Satan&aacute;s estaba a su mano derecha para acusarle </em>(Zacar&iacute;as 3); <em>el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios d&iacute;a y </em>noche (Apocalipsis 12:10-11)- y siembra ciza&ntilde;a entre los hermanos de la fe; trama ardides contra ellos <em>pues no ignoramos sus maquinaciones</em> (2 Corintios 2:11). Asimismo es el autor de la m&aacute;s grande guerra espiritual contra los escogidos de Dios, incita tribulaci&oacute;n a la iglesia y trata de impedir su trabajo: <em>pero Satan&aacute;s nos estorb&oacute;</em> (1 Tesalonicenses 2:18).</p><p style="text-align: justify;">En relaci&oacute;n con los incr&eacute;dulos Satan&aacute;s es quien <em>arrebata la palabra de Dios,</em> los usa para estorbar el evangelio, los tiene cautivos en prisiones de maldad y de enga&ntilde;o, los ciega espiritualmente y opera por medio de ellos su esp&iacute;ritu. &nbsp;No en vano la Biblia le atribuye gran inteligencia, voluntad y emoci&oacute;n como la de una persona que ostenta nombres, t&iacute;tulos y s&iacute;mbolos personales; de hecho se le llama Satan&aacute;s, diablo, Beelzeb&uacute;, Belial, el tentador, el pr&iacute;ncipe de los demonios, pr&iacute;ncipe de este mundo, el maligno, el dios de este mundo, pr&iacute;ncipe de la potestad del aire. Asimismo se le atribuyen categor&iacute;as simb&oacute;licas como la de &aacute;ngel de luz, le&oacute;n rugiente, gran drag&oacute;n rojo, la serpiente antigua.&nbsp; Tambi&eacute;n se dice de &eacute;l que es el enemigo, un homicida, mentiroso, adversario, acusador, insidioso, enga&ntilde;ador, pecador confirmado, afanado en ser exaltado sobre Dios. Tambi&eacute;n la Biblia habla del lazo de Satan&aacute;s, de su sinagoga, de su trono, de su morada, de sus profundidades (Apocalipsis 2:24).</p><p style="text-align: justify;">En consecuencia nuestra &uacute;nica defensa contra semejante ser espiritual es la provisi&oacute;n divina. En ese fundamento provisorio tenemos la mejor definici&oacute;n de la salvaci&oacute;n, una salvaci&oacute;n tan grande que vale la pena cuidar. Es por ello que Pablo habla del <em>yelmo de la salvaci&oacute;n</em> para que entendamos la importancia del concepto, pues es all&iacute; en los razonamientos de nuestra mente donde Satan&aacute;s hace su gran trabajo, influyendo con sus esp&iacute;ritus y doctrinas extra&ntilde;as para hacernos dudar de nuestra posici&oacute;n en Cristo. Como acusador en nuestra vida tiene un prontuario fiscal muy eficiente para recordarnos las faltas, para golpear nuestra conciencia con hechos concretos (nuestros pecados o faltas) al punto en que hace aflorar la culpa en nuestras almas debilitadas por sus embates. La provisi&oacute;n de la Escritura es inmensa tambi&eacute;n: <em>T&uacute; guardar&aacute;s en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado</em> (Isa&iacute;as 26). </p><p style="text-align: justify;">El <em>yelmo de la salvaci&oacute;n</em> es para proteger los pensamientos de los ataques enemigos. <strong>La seguridad de la salvaci&oacute;n dada por gracia</strong> (no por m&eacute;ritos humanos), como eterno e inmutable prop&oacute;sito del Padre (si eterno e inmutable no ser&aacute; alterado), en el s&oacute;lido presupuesto de que fuimos escogidos como fue escogido Jacob, antes de que hici&eacute;semos bien o mal, para que el prop&oacute;sito del que elige permaneciese no por las obras sino por la gracia del que llama, <strong>produce tal confianza que constituye <em>el yelmo de la salvaci&oacute;n</em></strong> que protege en completa paz nuestros pensamientos para continuar en la batalla contra el mal, pues mal podr&iacute;amos batallar con pensamientos divididos. Un guerrero debe estar focalizado en su batalla, no con sus pensamientos dispersos en las faenas cotidianas de los mortales, pues en esa falta de concentraci&oacute;n cede ventaja al enemigo. <em>Velad y orad</em> se nos aconseja y para poder velar hace falta la concentraci&oacute;n de la mente, o la no dispersi&oacute;n de la misma en la angustia existencial de si somos o no somos de Dios. </p><p style="text-align: justify;">El estudio de la doctrina de la salvaci&oacute;n ha de ser un cometido en cada creyente para que pueda funcionar como un verdadero yelmo en su mente, de tal forma que sea en consecuencia protegido de las piedras de fuego lanzadas desde lejos por hordas enemigas. La salvaci&oacute;n es un regalo y no una ganancia, de tal forma que no es un problema de m&eacute;ritos nuestros. El m&eacute;rito es absolutamente de Cristo y el regalo es absolutamente dado del Padre (<em>nadie viene a m&iacute; si no le fuere dado del Padre</em>, dijo el Se&ntilde;or), aplicado bajo el plan operativo del Esp&iacute;ritu que como el viento <em>de donde quiere sopla</em>.</p><p style="text-align: justify;">Bajo este criterio lejos queda la amenaza enemiga acerca de la inseguridad de la salvaci&oacute;n. De lo contrario estar&iacute;amos bajo la meritocracia y desde ese contexto ning&uacute;n humano tendr&iacute;a posibilidad alguna de triunfar. Por algo se dijo que quien est&eacute; libre de pecado que lance la primera piedra; en este sentido el que se crea con m&eacute;ritos que reclame un lugar en el reino de los cielos. </p><p style="text-align: justify;">C&eacute;sar Paredes<br /><a href="mailto:retor7@yahoo.com">retor7@yahoo.com</a> </p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>]]></description>            <pubDate>Fri, 04 Dec 2009 15:57:31 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>DOS PREGUNTAS</title>            <link>http://destino.blogcindario.com/2009/11/00065-dos-preguntas.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Dos grupos de disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s hicieron dos preguntas muy relevantes, quiz&aacute;s demasiado importantes para ignorarlas hoy. La primera de ellas fue hecha por un numeroso conglomerado de seguidores, oidores y disc&iacute;pulos del Mes&iacute;as en relaci&oacute;n con la predestinaci&oacute;n o la escogencia que el Padre hac&iacute;a en relaci&oacute;n con los que pod&iacute;an seguir al Cristo. Esa pregunta estuvo precedida por un razonamiento o una explicaci&oacute;n que del tema hiciera Jesucristo, cuando les dijo lo siguiente: <em>Nadie puede venir a m&iacute;, si el Padre que me envi&oacute; no le trajere</em>.&nbsp; Una y otra vez Jesucristo ven&iacute;a explic&aacute;ndoles a sus disc&iacute;pulos que el seguirle a &Eacute;l s&oacute;lo era posible en la base de que el Padre as&iacute; lo quisiere. Esto echaba por tierra los supuestos de la libertad humana para escoger seguir a Cristo. Con esa explicaci&oacute;n, un grupo de sus disc&iacute;pulos concluy&oacute; que esa palabra dicha por Jes&uacute;s era <em>dura</em> de o&iacute;r, por lo cual razonaron conclusivamente que no era posible aceptar esa explicaci&oacute;n del Mes&iacute;as. Ellos dijeron lo siguiente: <em>dura es esta palabra, &iquest;qui&eacute;n la puede o&iacute;r? </em>De inmediato se alejaron de Jes&uacute;s.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">El otro grupo se qued&oacute; con Jes&uacute;s, y cuando &eacute;ste se volte&oacute; hacia ellos interrog&aacute;ndoles al respecto, pregunt&aacute;ndoles si ellos quer&iacute;an irse tambi&eacute;n, obtuvo como respuesta por iniciativa de Pedro otra pregunta: <em>Se&ntilde;or, &iquest;a qui&eacute;n iremos?</em> </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Dos preguntas hechas por dos grupos de personas dentro del colectivo que segu&iacute;a a Jes&uacute;s, considerados todos como disc&iacute;pulos. Ven&iacute;an de escuchar al Maestro, acababan el d&iacute;a anterior de comer los panes y los peces propiciados en forma milagrosa ante m&aacute;s de 5000 personas. Sab&iacute;an que Jes&uacute;s ten&iacute;a poderes sobrenaturales, que era divino, que hablaba palabras de vida eterna, pero a una gran parte de estos seguidores no les gust&oacute; el tema de la soberan&iacute;a de Dios, el hecho explicado por Jes&uacute;s mismo de que el Padre es quien env&iacute;a al Hijo los que han de ser salvos: <em>nadie puede venir a m&iacute; si el Padre no le trajere </em>(Juan 6:44 y 65). A este grupo le molest&oacute; el hecho de que se les hab&iacute;a quitado toda opci&oacute;n en la elecci&oacute;n de seguir a Jesucristo; por todo ello razonaron que era una palabra dura de o&iacute;r (Juan 6:60).&nbsp; Sin&nbsp; embargo, el otro grupo entendi&oacute; tambi&eacute;n la dureza del razonamiento de Jes&uacute;s, pero sometidos a la voluntad absoluta del Padre entendieron que ellos hab&iacute;an sido escogidos para un fin m&aacute;s noble, seguir al Maestro y ser verdaderamente salvos. Ellos entendieron que no hab&iacute;a otra posibilidad, &iquest;a qui&eacute;n pod&iacute;an ir? A m&aacute;s nadie sino a Jes&uacute;s.&nbsp; Sin embargo, Jes&uacute;s les aclar&oacute; de inmediato que era &Eacute;l quien les hab&iacute;a escogido, pero que uno de ellos era diablo, pues hablaba de Judas Iscariote, el que le hab&iacute;a de entregar (Juan 6:70-71). </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Pablo en su carta a los romanos expone ampliamente la doctrina de la elecci&oacute;n y predestinaci&oacute;n para salvaci&oacute;n relatada en la Biblia desde G&eacute;nesis hasta Apocalipsis. Igualmente hace dos preguntas en relaci&oacute;n a dos tipos o a dos grupos de personas. Uno de ellos argumenta acerca de la culpa que puede tener el hombre, pues si nadie puede resistir la voluntad del Todopoderoso, entonces <em>&iquest;por qu&eacute;, pues, inculpa?</em> La respuesta la da desde la otra perspectiva, desde la perspectiva divina, tambi&eacute;n con otra pregunta: Oh hombre, <em>&iquest;qui&eacute;n eres t&uacute; para que alterques con el Creador?</em>&nbsp; Ya no son solamente <em>dos preguntas</em> sino dos pares de preguntas, pero siempre dentro de la polaridad de los extremos: los que argumentan contra el control soberano de Dios en toda actividad humana, y los que se someten a esa paradoja que maravilla. El mismo Jesucristo parece haber comprendido en su vida terrena esta doble dimensi&oacute;n, pues a pesar de haber llorado sobre Jerusal&eacute;n, a pesar de haber deseado con esa voluntad emocional que le caracterizaba como humano juntar a los jud&iacute;os as&iacute; como la gallina junta a sus polluelos, dijo en otra oportunidad: <em>as&iacute; Padre, pues que as&iacute; te agrad&oacute;</em>.&nbsp; </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">El problema es que a menos que el Padre nos convierta a trav&eacute;s del plan operativo del Esp&iacute;ritu llamado <em>el nuevo nacimiento</em>, actividad que es de su absoluta incumbencia y soberan&iacute;a, pues la humanidad en general est&aacute; <em>muerta en sus delitos y pecados</em>, no podemos ir a Jes&uacute;s. En la iglesia naciente presentada en el libro de los Hechos de los Ap&oacute;stoles se recib&iacute;a a los que cada d&iacute;a el Se&ntilde;or iba a&ntilde;adiendo. Nos toca anunciar la buena nueva de salvaci&oacute;n, pero solamente Dios toca los corazones preparados por &Eacute;l desde antes de la fundaci&oacute;n del mundo (Ap.13:8 y 17) para que como tierra debidamente abonada la semilla brote y d&eacute; frutos de acuerdo a su voluntad. La humanidad est&aacute; sumergida desde Ad&aacute;n a vanidad, a eterna condenaci&oacute;n, por su habilidad para el pecado y para la desobediencia a Dios. De toda la masa ca&iacute;da toda tiende al mal, de su propia naturaleza, de su propia querencia, de manera que es imposible para cualquiera que sea levantarse por s&iacute; solo o beber la poci&oacute;n milagrosa del evangelio que produce vida.&nbsp; Sin embargo, la misericordia de Dios est&aacute; ubicada en que a&uacute;n siendo pecadores Cristo muri&oacute; por nosotros, por aquellos que el Padre escogi&oacute; para ser vasos de honra y de gloria (Romanos 9:23). No obstante, una gran parte de la masa humana fue dejada a su propio abandono, a su propia deriva, para que Dios mostrase en ella su eterno poder y su ira y justicia contra el pecado.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Recordemos las dos preguntas, una de las cuales dice &iquest;<em>por qu&eacute; pues inculpa, pues qui&eacute;n ha resistido su voluntad?</em> La otra emerge de la otra parte, <em>Se&ntilde;or, &iquest;a qui&eacute;n iremos?&nbsp; T&uacute; tienes palabras de vida eterna</em>. En ese eje de bipolaridad nos moveremos en nuestros razonamientos relacionados con el destino de la humanidad, al menos dentro de la perspectiva b&iacute;blica. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las palabras de vida eterna vienen acompa&ntilde;adas de un conocimiento predicado por Cristo en el sentido de que la humanidad est&aacute; ca&iacute;da en una depravaci&oacute;n total, de tal forma que la &uacute;nica met&aacute;fora con la cual se nos compara es con la muerte. Un muerto no tiene vida, no siente, no respira, no tiene voluntad para hablar, para pensar, para decidir. Este &eacute;nfasis de Jes&uacute;s fue despu&eacute;s esparcido por sus ap&oacute;stoles en sus cartas y en la iglesia primitiva. De cierto, de cierto os digo: Vendr&aacute; hora, y ahora es, cuando los <strong><span style="text-decoration: underline;">muertos</span></strong> oir&aacute;n la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivir&aacute;n (Juan 5:25). Como est&aacute; escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto delante de Dios, al cual crey&oacute;; el cual da vida a los <strong><span style="text-decoration: underline;">muertos</span></strong>, y llama las cosas que no son, como las que son (Romanos 4:17). Y de ella recibisteis vosotros, que estabais <strong><span style="text-decoration: underline;">muertos</span></strong> en vuestros delitos y pecados (Efesios 2); Aun estando nosotros <strong><span style="text-decoration: underline;">muertos </span></strong>en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos (Efesios 2); Y a vosotros, estando <strong><span style="text-decoration: underline;">muertos</span></strong> en pecados y en la incircuncisi&oacute;n de vuestra carne, os vivific&oacute; juntamente con &eacute;l, perdon&aacute;ndoos todos los pecados (Colosenses 2:13).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya en el Antiguo Testamento la misma idea por el mismo Dios se ven&iacute;a expresando a trav&eacute;s de sus profetas, por ejemplo: &iquest;Mudar&aacute; el Et&iacute;ope su piel y el leopardo sus manchas? (Jerem&iacute;as 13:23); &hellip;<strong><span style="text-decoration: underline;">Toda cabeza</span></strong> est&aacute; enferma, y todo coraz&oacute;n doliente. Desde la planta del pie <strong><span style="text-decoration: underline;">hasta la cabeza</span></strong> no hay en &eacute;l cosa ilesa, sino herida, hinchaz&oacute;n y podrida llaga: no est&aacute;n curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite (Isa&iacute;as 1:5-6). <strong><span style="text-decoration: underline;">Enga&ntilde;oso es el coraz&oacute;n</span></strong> m&aacute;s que todas las cosas, &nbsp;<strong><span style="text-decoration: underline;">y perverso</span></strong>; &iquest;qui&eacute;n lo conocer&aacute;? Yo Jehov&aacute;, que escudri&ntilde;o el coraz&oacute;n&hellip; (Jerem&iacute;as 17:9-10). </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Consecuencia necesaria de nuestra muerte en el plan salv&iacute;fico de Dios ha sido el hecho de darnos vida, de manera que no podamos jactarnos de haberla obtenido por ning&uacute;n posible m&eacute;rito nuestro. Porque &iquest;qui&eacute;n te distingue? &iquest;o qu&eacute; tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, &iquest;de qu&eacute; te glor&iacute;as como si no hubieras recibido? (1 Corintios 4). Precisamente eso es lo que Jes&uacute;s dec&iacute;a a sus disc&iacute;pulos de muchas maneras: No me elegisteis vosotros a m&iacute;, sino que yo os eleg&iacute; a vosotros (Juan 15).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La raz&oacute;n fundamental de esta intromisi&oacute;n de Dios en la vida de quien &Eacute;l quiso en su misericordia soberana radica en su sola voluntad, pues nuestro estado natural es de muerte, viviendo en pecado y siendo herederos de juicio de muerte, hijos de Sat&aacute;n, en continua rebeli&oacute;n a Dios. Espiritualmente muertos en pecado, si Dios no hubiese iniciado el rescate nadie ser&iacute;a salvo. Por cuanto la intenci&oacute;n de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, <strong><span style="text-decoration: underline;">ni tampoco puede</span></strong> (Romanos 8<img style="border:0px;width:15px;height:15px;padding:0px;margin:0px;background:none;"  src="http://miarroba.st/caretos/private.gif" alt="Secreto" title="Secreto" />. La regeneraci&oacute;n es vista en la Biblia como una creaci&oacute;n nueva, como una resurrecci&oacute;n y como un nuevo nacimiento. En Cristo lo que vale es la <strong><span style="text-decoration: underline;">nueva criatura</span></strong> (G&aacute;latas 6:15); De modo que si alguno est&aacute; en Cristo, <strong><span style="text-decoration: underline;">nueva criatura</span></strong> es: las cosas viejas pasaron; he aqu&iacute; todas son hechas nuevas (2 Corintios 5:17).&nbsp; De cierto os digo: vendr&aacute; hora, y ahora es, cuando <strong><em>los muertos</em></strong> oir&aacute;n la voz del Hijo de Dios: <strong><span style="text-decoration: underline;">y los&nbsp; que oyeren vivir&aacute;n</span></strong> (Juan 5:25). &hellip;nosotros, que est&aacute;bamos <strong><span style="text-decoration: underline;">muertos en delitos y pecados</span></strong> recibimos vida (Efesios 2). Bendito el Dios y Padre de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, que seg&uacute;n su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, <strong><span style="text-decoration: underline;">por la resurrecci&oacute;n</span></strong> de Jesucristo de los muertos (1 Pedro 1).&nbsp; Parafraseando al c&eacute;lebre predicador John Macarthur, <em>el que no existe no participa activamente en el proceso de creaci&oacute;n</em>.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es un gran honor haber sido llamados a participar de la gloria venidera, por eso no hay verg&uuml;enza alguna en el evangelio. Las dos preguntas del inicio siguen vigentes y repiti&eacute;ndose desde hace muchos siglos; unos se preguntan &iquest;por qu&eacute;, pues, Dios inculpa? Pues &iquest;qui&eacute;n ha resistido a su voluntad? Otros manifiestan: <em>dura es esta palabra, &iquest;qui&eacute;n la puede o&iacute;r?</em>&nbsp; De otro lado existe el grupo de los que nos gozamos en que de no haber sido por este m&eacute;todo nadie ser&iacute;a salvo. De esta forma podemos decir &iquest;a qui&eacute;n iremos? O &iquest;y t&uacute; qui&eacute;n eres para que alterques con Dios? En medio de estos dos arquetipos de preguntas deambula la humanidad en la teolog&iacute;a cristiana.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">C&eacute;sar Paredes<br /></span><a href="mailto:retor7@yahoo.com"><span style="font-size: medium;">retor7@yahoo.com</span></a></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;</span></p><div style="text-align: justify;"><table border="0" cellpadding="0" style="width: 90%;"><tbody><tr><td valign="top" width="20%"><span style="font-size: medium;"></span></td><td valign="top"><span style="font-size: medium;"></span></td></tr><tr><td valign="top" width="20%"><span style="font-size: medium;"></span></td><td valign="top"><span style="font-size: medium;"></span></td></tr></tbody></table></div><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;</span></p>]]></description>            <pubDate>Sun, 29 Nov 2009 12:19:55 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>QUERER Y HACER</title>            <link>http://destino.blogcindario.com/2009/11/00064-querer-y-hacer.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En medio de la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica que conoce nuestro tiempo es posible imaginar una computadora que pueda hacer llamadas telef&oacute;nicas simult&aacute;neas, con mensajes distintos a destinatarios reales. Al mismo tiempo, dicha m&aacute;quina podr&iacute;a controlar en el mismo instante millones de im&aacute;genes que son recibidas por las c&aacute;maras de los bancos, de los edificios p&uacute;blicos, de los sem&aacute;foros o de las calles por donde caminan los transe&uacute;ntes. De igual forma, esa computadora mientras habla por tel&eacute;fono a decenas de personas est&aacute; enviando informaci&oacute;n a departamentos policiales en relaci&oacute;n a servicios solicitados. Ciencia ficci&oacute;n hace 100 a&ntilde;os, inimaginable hace 200, pero m&aacute;s que real en el sofisticado universo comunicativo satelital de los organismos de seguridad de muchos estados del planeta hoy d&iacute;a.&nbsp; La Biblia dice que Dios produce en nosotros el querer como el hacer, por su buena voluntad. Que No hay cosa creada que no sea manifestada en la presencia de la palabra de Dios, sino que todas las cosas est&aacute;n desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta, pues en &Eacute;l vivimos, nos movemos y somos. Y a&ntilde;ade, como si de la supercomputadora se tratase, que <em>en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas</em> (Fil 2:13; Hebreos 4: 13; Salmo 139:16).</p><p style="text-align: justify;">Si dud&aacute;semos de estos hechos podr&iacute;amos estudiar el cuerpo humano y tratar de entender el funcionamiento cerebral en sus m&uacute;ltiples funciones, examinando c&oacute;mo coordina al mismo tiempo las tareas propias del h&iacute;gado, del coraz&oacute;n, del sistema circulatorio, respiratorio, nervioso, sin que por ello dejemos de pensar, de hablar, de preguntarnos c&oacute;mo es eso posible. Uno se pregunta despu&eacute;s de maravillarse si el Dios que hizo el o&iacute;do &iquest;no oir&aacute;?, o si el que hizo los ojos &iquest;no ver&aacute;? Nada extra&ntilde;o supondr&iacute;a el creer que Dios produce en nosotros el querer como el hacer, por su buena voluntad&hellip;y esto de todos los habitantes del planeta. El Dios omnipotente que hizo la luz al mandato de su palabra no tiene l&iacute;mites ni nada se le presenta dif&iacute;cil. Su soberan&iacute;a cabalga los espacios universales y nada hay que no obedezca a su voz. Incluso, la desobediencia del malo es parte de su soberano e inteligente plan: <em>hice al imp&iacute;o para el d&iacute;a malo</em> (Prov. 16). Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, <em>los que desde antes hab&iacute;an sido destinados para esta condenaci&oacute;n</em>, hombres imp&iacute;os, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el &uacute;nico soberano, y a nuestro Se&ntilde;or Jesucristo (Judas 4).</p><p style="text-align: justify;">De manera que el querer y el hacer en nosotros es producido por Dios, bajo la m&uacute;ltiple diligencia de los elementos que nos impulsan a trabajar de una manera espec&iacute;fica para dar cumplimiento a los planes eternos e inmutables del Dios que todo lo ha previsto, aun las buenas obras para que andemos en ellas. No olvidemos que la sensaci&oacute;n de libertad tambi&eacute;n ha sido programada, de manera que cuando actuamos de nuestra naturaleza actuamos. Quienes vejaron a Jes&uacute;s a trav&eacute;s de su calvario lo hicieron bajo las &oacute;rdenes del imperio romano, otros lo har&iacute;an bajo las &oacute;rdenes del sanedr&iacute;n jud&iacute;o, y otros tal vez de suyo propio.&nbsp; Sin embargo todas esas actuaciones fueron previstas y anunciadas por los profetas siglos antes de que sucedieran, con tal fidelidad que al menos 40 de ellas se cumplieron en un solo d&iacute;a, dando cuenta de los m&iacute;nimos detalles acaecidos. Los soldados romanos no sab&iacute;an necesariamente de esas profec&iacute;as, y cuando traspasaron su lanza en el costado de Jes&uacute;s no dijeron ni imaginaron que hab&iacute;a que dar cumplimiento a una palabra prof&eacute;tica, no sab&iacute;an que estaba escrito: <em>mirar&aacute;n al que traspasaron</em>; tampoco pensaron que no deb&iacute;an quebrar los huesos de Jes&uacute;s, cuando quebraron los huesos de los dos ladrones a su lado, pues as&iacute; daban cumplimiento al hecho de que se hab&iacute;a dicho siglos atr&aacute;s <em>ni uno de sus huesos ser&aacute; roto</em>.&nbsp; </p><p style="text-align: justify;">Las personas que escupieron su rostro lo hicieron por antojo y placer; asimismo le dieron de azotes, lo coronaron con espinas, le dieron a beber hiel y vinagre en vez de agua. Cada quien actuaba por influencia natural, espont&aacute;nea, pero cada quien cumpl&iacute;a a cabalidad el plan espec&iacute;fico de Dios. No en vano uno de los poetas griegos pudo comprender la magnificencia de ese Dios no conocido por ellos, al punto que Pablo cita en sus escritos la sentencia resumida de su filosof&iacute;a: <em>porque en &Eacute;l vivimos, nos movemos y somos</em>.&nbsp; Era Dios produciendo el querer como el hacer, por su buena voluntad. Contrario al desespero tr&aacute;gico que podr&iacute;a ofrecer este panorama b&iacute;blico, la paz es su b&aacute;lsamo inmediato para aquellos que alcanzan a comprender la dimensi&oacute;n de la vastedad circundante de la soberan&iacute;a divina que todo lo envuelve. Saber que estamos absolutamente controlados por su magistral voluntad produce la sensaci&oacute;n &ndash;tambi&eacute;n prevista- de tranquilidad, en el entendido de que el Padre amoroso har&aacute; lo que su amor eterno e inmutable considere es lo mejor en su relaci&oacute;n afectiva para con sus hijos. De igual forma entendemos que no hay temor a equ&iacute;vocos, pues en &Eacute;l se consuma la justicia absoluta, la perfecci&oacute;n &uacute;nica, la exactitud en el tiempo (tiempo nuestro), de manera que la misericordia, la justicia, son apenas algunos aspectos de su misma perfecci&oacute;n. </p><p style="text-align: justify;">Por eso para nosotros, los que amamos a Dios por la sencilla raz&oacute;n de haber sido amados primero por &Eacute;l, todas las cosas nos ayudan a bien, todo conspira a nuestro favor. A pesar de nuestros errores somos excusados por el que justifica, de tal forma que nadie podr&aacute; condenarnos. Si esto pareciera poca cosa pensemos en la muerte como el camino final para encontrarnos cara a cara en su presencia, pues ni la muerte podr&aacute; separarnos de su amor, y amor implica comuni&oacute;n.&nbsp; Recordemos que Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, por lo cual se dijo que es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Esto hace suponer, siguiendo las palabras de Jes&uacute;s, que esas personas est&aacute;n vivas, por lo cual la muerte no pudo separarlos de la comuni&oacute;n con el Padre. No habiendo resucitado a&uacute;n siguen en la comuni&oacute;n espiritual, con sus identidades completas, esperando la redenci&oacute;n del cuerpo. Otros, en cambio, han tenido un destino infeliz y a pesar de no haber a&uacute;n resucitado est&aacute;n bajo eterna condenaci&oacute;n, sufriendo como el rico de la par&aacute;bola, bajo el castigo divino, porque <em>horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo.</em></p><p style="text-align: justify;">Hemos sido elegidos por Cristo mismo y puestos para llevar frutos que permanecen (Juan 15:16), de manera que la suposici&oacute;n de que nosotros hayamos escogido seguir a Cristo es apenas una falacia m&aacute;s de las cuales nos hemos acostumbrado a creer. Yo escuch&eacute; el evangelio, yo le&iacute; la biblia, yo tom&eacute; una decisi&oacute;n.&nbsp; Eso no es m&aacute;s que una manera de narrar los hechos como cuando decimos el sol sale por el este y se oculta por el oeste, o como cuando suponemos que las nubes est&aacute;n arriba y los abismos abajo. Lo cierto es que las cosas que se hacen por la voluntad humana no implican necesariamente soberan&iacute;a humana. La voluntad es esclava, en palabras de Lutero (<em>De servo arbitrio</em>).&nbsp; La ciencia actual est&aacute; mostrando la manera en que nuestro cerebro act&uacute;a generando impulsos el&eacute;ctricos que preceden a la toma de decisiones. Seg&uacute;n estos nuevos par&aacute;metros parece ser que nuestras decisiones han&nbsp; sido tomadas con anterioridad por la actividad el&eacute;ctrica de nuestro cerebro. Existe evidencia emp&iacute;rica mostrada con creces por la neurolog&iacute;a a favor de una determinaci&oacute;n neural de la conducta humana. Recientemente se descubri&oacute; el genoma humano, la manera&nbsp; como est&aacute; constituido nuestro ADN, mostr&aacute;ndonos que todos los humanos provenimos de una misma fuente. Uno se pregunta en el plano netamente de la elucubraci&oacute;n si no habr&aacute; tambi&eacute;n un <em>genoma espiritual</em> que nos conduce a la actuaci&oacute;n planificada por el Padre desde los siglos.</p><p style="text-align: justify;">La naturaleza f&iacute;sica, el medio ambiente, los genes, imponen al individuo una conducta. No obstante, hacemos elecciones o selecciones entre m&uacute;ltiples posibilidades que se nos muestran a nosotros como recurso de nuestra libertad. Escogemos entre dos colores, entre muchos estilos de ropa, entre diferentes marcas de productos de consumo, entre tipos de escuela o de estudio. Preferimos un libro a otro, un determinado autor a otro, y todo eso nos entrega la sensaci&oacute;n de que somos libres para la toma de decisiones. Es el <em>libre albedr&iacute;o</em> triunfante en nosotros. Libertad conlleva responsabilidad y viceversa, para ser responsables hemos de ser libres, al menos eso es parte de la arquitectura en la cual hemos sido formados dentro de la &eacute;tica hist&oacute;rica que la humanidad ha construido desde tiempo inmemorial. </p><p style="text-align: justify;">El conocido experimento de Libet, un cient&iacute;fico en California que hiciera algunos estudios acerca de la relaci&oacute;n entre la conducta humana y la actividad cerebral, demostr&oacute; que nuestro cerebro act&uacute;a m&aacute;s o menos <em>medio segundo</em> antes de que nuestra conciencia se entere de lo que piensa hacer. Para ser un poco m&aacute;s preciso, al menos tres elementos se estudiaron en el proceso de la acci&oacute;n de toda actividad humana: la preparaci&oacute;n del cerebro para hacer algo antes de que el individuo ejecutase la acci&oacute;n prevista, la conciencia de la intenci&oacute;n de hacer&nbsp; <em>ese algo</em>, y la acci&oacute;n propiamente ejecutada.&nbsp; Casi un poco m&aacute;s de <em>medio segundo</em> antes de la acci&oacute;n tomada por el individuo el cerebro mostraba una actividad el&eacute;ctrica referida a lo que el individuo iba a hacer, pero lo m&aacute;s curioso es que la conciencia en el individuo de que iba a hacer determinada acci&oacute;n se daba m&aacute;s o menos con 200 milisegundos de anticipaci&oacute;n a la acci&oacute;n misma. De manera que este experimento de Libet demostr&oacute; la relaci&oacute;n del proceso de la actividad humana: 1) en el <em>cerebro</em> <em>inconsciente</em> se produce el mecanismo que lleva a la acci&oacute;n humana; 2) la conciencia de la voluntad del individuo viene como consecuencia 330 milisegundos despu&eacute;s; 3) la acci&oacute;n realizada se ejecuta bajo la ilusi&oacute;n de que la voluntad humana es la autora de la misma acci&oacute;n (v&eacute;ase Benjamin Libet. <span style="text-decoration: underline;">Mind Time: The temporal factor in Consciousness</span>. Harvard University Press, 2004).</p><p style="text-align: justify;">Un sistema de valores construido en nuestro cerebro (&iquest;coraz&oacute;n b&iacute;blico?) hace posible que tomemos decisiones, de tal forma que lo que produzca mayor peso ser&aacute; la decisi&oacute;n a tomar. Usamos la raz&oacute;n para ponderar los valores incubados en nuestro cerebro, sin embargo, &iquest;qui&eacute;n valora los pesos?&nbsp; La respuesta pareciera estar en eso que se ha llamado&nbsp; el <em>sujeto ps&iacute;quico.</em> &acute;Una serie de potenciales de preparaci&oacute;n&acute; se activan, seg&uacute;n Libet, imponiendo la conducta. Pero todo sucede al margen de la voluntad del individuo. Ahora bien, un individuo puede racionalmente construir una estructura ps&iacute;quica capaz de contender con otra estructura ps&iacute;quica que le es peligrosa, para evitar o modificar una conducta que le es perjudicial.&nbsp; Despu&eacute;s de un arduo trabajo a nivel <em>consciente</em> seguir&aacute; actuando de acuerdo a lo que su cerebro inconsciente &ndash;<em>aut&oacute;mata</em>- le indique.&nbsp; Su conciencia s&oacute;lo le muestra o le pone en cuenta lo que ha hecho, lo que ha sido su conducta espec&iacute;fica. El puede valorar a trav&eacute;s de esa conciencia si est&aacute; o no est&aacute; bien lo que ha hecho, puede incluso colocarse en&nbsp; programas correctivos, pero al aprender la nueva conducta de nuevo su aut&oacute;mata es quien la administrar&aacute;. </p><p style="text-align: justify;">El sistema ling&uuml;&iacute;stico ofrece un ejemplo maravilloso para ilustrar lo que acabamos de decir. El sistema de signos que se enclavan en el plano de la lengua (no del habla), en el sentido en que hablara Saussure, se ordenan bajo diversas categor&iacute;as, tales como substantivos, adjetivos, verbos, masculinos, femeninos, singulares, plurales, animales, animados, inanimados, machos, hembras, reptiles, insectos, hombres, viejos, j&oacute;venes, mujeres, vegetales, &aacute;rboles, razas, y un sinf&iacute;n de categor&iacute;as clasificatorias o taxon&oacute;micas de lo que es la naturaleza vista por los humanos. No podemos tener conciencia acerca de d&oacute;nde buscar cuando elaboramos un discurso y necesitamos un determinado substantivo masculino singular, o cuando requerimos una palabra que refiera a la categor&iacute;a reptil. Eso ser&iacute;a imposible para nuestro nivel consciente y nos llevar&iacute;a de inmediato a la locura o al colapso cerebral-ps&iacute;quico. Por lo tanto, decimos metaf&oacute;ricamente que los signos se ordenan bajo diversas categor&iacute;as, que se mueven de un sitio a otro, que semejan a las figuras de un caleidoscopio, emigrando y cambiando los paradigmas de la lengua, hasta convertirse en sintagmas. Este encadenamiento autom&aacute;tico ling&uuml;&iacute;stico est&aacute; relacionado con lo que denominamos <em>recursividad ling&uuml;&iacute;stica</em>: una suerte de <strong>aut&oacute;mata</strong> en una visi&oacute;n caleidosc&oacute;pica de signos que se concatenan en un orden sint&aacute;ctico para que podamos comunicarnos de manera gramatical unos con otros.&nbsp; No podr&iacute;amos tener conciencia de cada palabra que est&aacute; en nuestro <em>lexic&oacute;n</em> (el gran diccionario de la lengua de cada quien); nuestro grado de habilidad ling&uuml;&iacute;stica, nuestra preparaci&oacute;n gramatical nos da la advertencia acerca de si un vocablo o un sintagma est&aacute; o no est&aacute; de manera pertinente en el sitio ideal. Asimismo, la conciencia cumplir&iacute;a la funci&oacute;n de vigilante entre los automatismos cerebrales y su eficacia en la conducta humana. Cuando algo sale mal -continuando con el plano ling&uuml;&iacute;stico- nuestro <em>sujeto ps&iacute;quico de la lengua</em> nos lo advierte y podemos corregirlo. Asimismo, si en el <em>automatismo</em> que supone la pr&aacute;ctica de andar en bicicleta detectamos gracias a nuestro sujeto ps&iacute;quico que nos salimos del carril, o que la bicicleta tiene un pinchazo, podemos interrumpir, en palabras de Libet, el automatismo.</p><p style="text-align: justify;">Pero &iquest;qu&eacute; sucede con la voluntad humana? &iquest;Seguiremos diciendo que ella es libre? Ya Lutero en respuesta a Erasmo de Rotherdam escribi&oacute; <em>De servo arbitrio</em> (De la voluntad esclava) demostrando con par&aacute;metros b&iacute;blicos que el famoso <em>libre albedr&iacute;o</em> esgrimido por la Contrarreforma Protestante no era m&aacute;s que una ilusi&oacute;n. No supo Lutero que escasos siglos despu&eacute;s la ciencia natural le dar&iacute;a parte de la raz&oacute;n, pero a &eacute;l le bastaba la raz&oacute;n esgrimida por las Escrituras. <em>Conozco, oh, Jehov&aacute;, que el hombre no es se&ntilde;or de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos </em>(Jerem&iacute;as 10:23). En la par&aacute;bola del Joven Rico se demuestran claramente los planes ilusorios en la mente de ese joven intr&eacute;pido y afortunado, quien en su precauci&oacute;n mercantilista hab&iacute;a estimado hacer nuevos graneros para guardar sus ganancias productivas; lo que no supo el joven rico fue que hab&iacute;a un decreto contra &eacute;l, pues esa noche ir&iacute;an a pedir su alma (Lucas 12:18-21). Una cosa era la libertad de planificaci&oacute;n y otra la libertad de consecuci&oacute;n. </p><p style="text-align: justify;">&iquest;Y qu&eacute; sucede con nuestra &eacute;tica y el concepto de libre albedr&iacute;o para que podamos ser responsables de lo que hacemos? Pues nadie que sea compelido al mal puede ser responsable de lo que hace, de manera que podemos decirle incluso a Dios &iquest;por qu&eacute;, pues, inculpa? Pues &iquest;qui&eacute;n ha resistido a su voluntad? Antes de dar la respuesta de Pablo al respecto (Romanos 9) veamos algunos textos que ponen de manifiesto ese coraz&oacute;n humano, el cerebro aut&oacute;mata del que venimos hablando: <em>Y vio Jehov&aacute; que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del coraz&oacute;n de ellos era de continuo solamente el mal</em>; <em>No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno</em>; <em>Su necio coraz&oacute;n fue entenebrecido; No hay quien busque a Dios </em>(G&eacute;nesis 6:5, Romanos 3:12, 1:21, 3:11). Pero esa voluntad ilusoria humana est&aacute; inclinada por el aut&oacute;mata cerebral solamente al mal y de manera continua, por lo cual Jerem&iacute;as se preguntaba lo siguiente: &iquest;<em>Mudar&aacute; el et&iacute;ope su piel, y el leopardo sus manchas? As&iacute; tambi&eacute;n, podr&eacute;is vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?</em> (Jerem&iacute;as 13:23).&nbsp; Y es que los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden (Romanos 8<img style="border:0px;width:15px;height:15px;padding:0px;margin:0px;background:none;"  src="http://miarroba.st/caretos/private.gif" alt="Secreto" title="Secreto" />. No puede el aut&oacute;mata del mal humano ser constre&ntilde;ido por su propio sujeto ps&iacute;quico, porque aqu&eacute;l rebasa a &eacute;ste.</p><p style="text-align: justify;">Una r&aacute;pida conclusi&oacute;n de lo que venimos argumentando puede bien ser la referencia al nuevo nacimiento que hiciera Jes&uacute;s a Nicodemo. <em>Es necesario nacer de nuevo</em>, y esto no puede ser de voluntad humana, que ya sabemos est&aacute; contaminada con sus aut&oacute;matas perversos, sino de voluntad de Dios. De manera que no envi&oacute; Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por &eacute;l. El asunto est&aacute; en que el mundo no cree en &eacute;l, y la condenaci&oacute;n consiste en que la luz vino al mundo, pero los hombres amaron m&aacute;s las tinieblas (como consecuencia de sus aut&oacute;matas perversos) que la luz, por la sencilla raz&oacute;n de que sus obras eran malas.&nbsp; De manera que los mal&eacute;volos aut&oacute;matas cerebrales le temen al <em>sujeto ps&iacute;quico</em> de la conciencia b&iacute;blica, y no desean ser expuestos o exhibidos, por lo cual repelen todo acto que tienda a su desenmascaramiento. La pugna entre el <em>sujeto ps&iacute;quico</em> de Libet y los aut&oacute;matas mal&eacute;volos de la naturaleza humana son la constante en los corazones humanos. El nuevo nacimiento puede inclinar la balanza hacia el sujeto ps&iacute;quico, de manera que la luz impere sobre las tinieblas.&nbsp; Pero de nuevo la pregunta: &iquest;Por qu&eacute;, pues, inculpa? &iquest;Pues, qui&eacute;n ha resistido a su voluntad? La respuesta de Pablo sigue siendo la misma: &iquest;Y t&uacute; qui&eacute;n eres para que alterques con tu Creador? &iquest;Podr&aacute; decirle la olla de barro al que la form&oacute;, por qu&eacute; me has hecho as&iacute;? &iquest;O no tiene potestad el alfarero para hacer un vaso para honra y otro para destrucci&oacute;n? Es la voluntad del alfarero la que es verdaderamente libre, la que precede a los hechos,&nbsp; en cambio la voluntad de las criaturas (los vasos) va en retraso a los acontecimientos. La voluntad humana es siempre esclava, como dijera Lutero. Solamente nos resta a&ntilde;adir con Pablo, &iexcl;<em>Oh profundidad de las riquezas de la sabidur&iacute;a y de la ciencia de Dios!</em> &iexcl;<em>Cu&aacute;n insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!</em> (Romanos 11:33).</p><p style="text-align: justify;">C&eacute;sar Paredes<br /><a href="mailto:retor7@yahoo.com">retor7@yahoo.com</a>&nbsp;</p>]]></description>            <pubDate>Sun, 08 Nov 2009 13:08:30 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>EL MUNDO COMO CONCEPTO</title>            <link>http://destino.blogcindario.com/2009/09/00063-el-mundo-como-concepto.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Decenas de ocasiones aparece en la Biblia la palabra <em>mundo</em>, algunas veces como <em>era</em>, otras como <em>cosmos</em>, pero en la mayor&iacute;a de sus ocurrencias hace referencia a la morada natural del hombre. En el Antiguo Testamento es el libro de los Salmos el que m&aacute;s recoge este t&eacute;rmino, seguido del libro de Isa&iacute;as; pero en el Nuevo Testamento es sin duda alguna el ap&oacute;stol Juan quien m&aacute;s referencias tiene al concepto del <em>mundo</em>. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Su &eacute;timo nos refiere al orden, a un establecimiento de reglas y de est&eacute;ticas que dominan el universo. Estar en el mundo es en un sentido primigenio estar en el orden. El mundo pasa a ser un ant&oacute;nimo de <em>caos</em>. Si el caos es el desorden, el mundo es el orden. &nbsp;En la lengua griega se le nombra con dos &eacute;timos: <em>aion</em> y <em>cosmos</em>.&nbsp; La palaba <em>cosmos</em> es m&aacute;s conocida dentro de la lengua latina y sus afiliadas, pues de all&iacute; deriva <em>cosm&eacute;tica</em>, un concepto relacionado con la belleza y el orden. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Contrariamente a lo que muchos suponen, lo <em>inmundo</em> no refiere a estar metido en el mundo, pues este prefijo <em>in</em> es negativo y por lo tanto hace alusi&oacute;n a no pertenecer al mundo, a no pertenecer al orden ni a la est&eacute;tica. Una persona inmunda es por lo tanto una persona sin reglas, sin orden, sometida al caos. En ocasiones el prefijo latino <em>in</em> hace referencia a <em>estar dentro,</em> pero en el caso de <em>inmundo</em> su referencia es negativa, a estar <em>sin </em>orden ni est&eacute;tica, a estar en el mism&iacute;simo caos. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Creo que por la v&iacute;a de la etimolog&iacute;a popular las masas de las naciones y de las lenguas tienden a confundir un &eacute;timo con otro, y le dan forma hasta llevarle un significado aparente con el cual funcionan en el habla de la lengua. Es por eso que muchos, y no pocos, suponen que <em>inmundo</em> quiere decir estar en el mundo. Eso tiene su sentido, l&oacute;gico tambi&eacute;n, pero etimol&oacute;gicamente es err&oacute;neo. El concepto de <em>mundo</em> se carg&oacute; de un significado que en un principio no ten&iacute;a, de tal forma que la proposici&oacute;n <em>estar en el mundo</em> en lugar de referir a la idea de <em>estar en el orden, en el cosmos, </em>viene ahora a referir a <em>estar en lo ruin, en el caos moral</em>.&nbsp; Es por eso que el prefijo latino <em>in</em>, incorporado a la palabra <em>mundo, </em>desincorpora su carga negativa gramatical y retoma la otra carga gramatical preposicional de <em>estar dentro de.</em> De all&iacute; que el <em>inmundo</em> ser&iacute;a en principio el que est&aacute; <em>sin orden, sin est&eacute;tica, sin reglas</em>, mas por el uso de la lengua el <em>inmundo</em> pasa a ser el que est&aacute; incorporado a un sistema de impurezas.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">La <em>inmunditia</em> latina no era otra cosa que la falta de limpieza, de orden y de est&eacute;tica. Pero &iquest;c&oacute;mo pas&oacute; el concepto <em>mundo</em> en tanto est&eacute;tica a significar algo semejante al <em>caos</em> moral? Es all&iacute; donde entra a jugar la incuestionable referencia b&iacute;blica, sobre todo en el Nuevo Testamento, cuando se hace alusi&oacute;n a la oposici&oacute;n cielo-tierra. La idea b&iacute;blica de buscar las cosas de arriba, las celestiales, de tener nuestra ciudadan&iacute;a no en la tierra sino en el cielo, va a dar ese impulso para transformar la significaci&oacute;n de este t&eacute;rmino. El hecho mismo de que Satan&aacute;s sea llamado el pr&iacute;ncipe de este mundo, el cual est&aacute; opuesto al reino de los <em>cielos</em>, ayuda a configurar toda la carga negativa que contiene el vocablo <em>mundo.</em> No en vano cobra un sentido teol&oacute;gico esta transformaci&oacute;n, pues si Dios hizo al cosmos-mundo de manera perfecta, al punto en que se complaci&oacute; con su obra &ndash;<em>y vio Dios que todo lo que hab&iacute;a hecho era bueno</em>- fue la inclusi&oacute;n de Satan&aacute;s como pr&iacute;ncipe de este mundo el que trastoc&oacute; su est&eacute;tica y orden dando origen al nuevo caos. El mundo como orden se fue transformando en mundo como desorden, entonces lo <em>inmundo</em> es lo antiest&eacute;tico, lo desordenado, y la <em>inmundicia</em> es la suciedad moral de la humanidad. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Cuando se llega al concepto de <em>mundo</em> como h&aacute;bitat del caos moral, el prefijo latino <em>in</em>, que en un principio (y a&uacute;n todav&iacute;a) refer&iacute;a a una proposici&oacute;n negativa, cambia ahora (&iquest;por etimolog&iacute;a popular?) a la proposici&oacute;n preposicional que refiere <em>al</em> <em>estar dentro de</em>, de manera que un <em>inmundo</em> &ndash;adem&aacute;s de ser un antiest&eacute;tico, antiorden, antibelleza, en el sentido latino- es una persona que est&aacute; <em>metida en el mundo</em>, por antonomasia el h&aacute;bitat del caos, donde gobierna el pr&iacute;ncipe de las tinieblas y el desorden. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Despu&eacute;s de estos pormenores etimol&oacute;gicos, es bueno enfocarse en algunos contextos en que aparece este vocablo en la Biblia. <span style="text-decoration: underline;">Como espacialidad</span>: <em>He aqu&iacute; estos imp&iacute;os, Sin ser turbados del <strong>mundo</strong>, alcanzaron riquezas</em>, dice Asaf en el salmo 73. <span style="text-decoration: underline;">Como universo</span>: &iquest;Qui&eacute;n visit&oacute; por &eacute;l la tierra? &iquest;Y qui&eacute;n puso en orden todo el mundo? (Job 34:13). <span style="text-decoration: underline;">Como humanidad</span>: El juzgar&aacute; al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud (salmo 9); Y castigar&eacute; al mundo por su maldad, y a los imp&iacute;os por su iniquidad; y har&eacute; que cese la arrogancia de los soberbios, y abatir&eacute; la altivez de los fuertes (Isa 13.11). &nbsp;<span style="text-decoration: underline;">Como creaci&oacute;n</span>.&nbsp; Si yo tuviese hambre, no te lo dir&iacute;a a ti; porque m&iacute;o es el mundo y su plenitud (Sal 50:12).&nbsp; <span style="text-decoration: underline;">Como habit&aacute;culo de la humanidad</span>: Brame el mar y su plenitud, el mundo y los que en &eacute;l habitan (Sal 98). <span style="text-decoration: underline;">Como el Cosmos</span>: No hab&iacute;a a&uacute;n hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del mundo (Prov 8:26).&nbsp; <span style="text-decoration: underline;">Como principado de Satan&aacute;s</span>: &iquest;Es &eacute;ste aquel var&oacute;n que hac&iacute;a temblar la tierra, que trastornaba los reinos; que puso el mundo como un desierto, que asol&oacute; sus ciudades, que a sus presos nunca abri&oacute; la c&aacute;rcel? (Isa 14.16-17); No hablar&eacute; ya mucho con vosotros; porque viene el pr&iacute;ncipe de este mundo, y &eacute;l nada tiene en m&iacute; (Juan 14.30); Otra vez le llev&oacute; el diablo a un monte muy alto, y le mostr&oacute; todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te dar&eacute;, si postrado me adorares (Mateo 4)<em>. Obs&eacute;rvese que en la respuesta de Jes&uacute;s no se le objet&oacute; a Satan&aacute;s su derecho sobre los reinos de este mundo, pues &eacute;l es su pr&iacute;ncipe.</em></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Pueden aparecer otras categor&iacute;as para el vocablo <em>mundo</em>, pero creo es suficiente para tratar de entender el cambio sem&aacute;ntico ocurrido a trav&eacute;s de su uso, incluso en las mismas Escrituras. Es bajo este contexto, el del principado de Satan&aacute;s, que el orden, el cosmos, las normas, todos elementos s&eacute;micos constituyentes del t&eacute;rmino <em>mundo</em>, ceden ante su influencia, quien puso el mundo como un desierto asolando sus ciudades y haciendo c&aacute;rceles para sus presos, las cuales nunca abre. Ese <em>mundo</em> ordenado se transforma en un caos por contraste. Interesante es que la huella del orden todav&iacute;a sobrevive, como el signo ineludible del Creador. Descartes lo dec&iacute;a: <em>tengo la idea de la perfecci&oacute;n, pero yo soy imperfecto; luego sostengo que un Ser perfecto hubo de darme esa idea de lo perfecto</em>. En la naturaleza, en cada amanecer o puesta del sol, en el espacio sideral, en la inmensa cantidad de meteoritos que pasan cerca de la tierra, pero que no entran en ella, vemos un orden, un control especial que nos anuncia un Dios soberano que lleva las riendas. Sin embargo, el principado de este mundo, o de esta tierra, le fue dado a Satan&aacute;s, el desolador. De all&iacute; el sentido negativo del vocablo <em>mundo</em>.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Dijimos que en el griego del Nuevo Testamento aparecen al menos dos palabras para denotar el concepto <em>mundo</em>. Ellas son AI&Oacute;N y K&Oacute;SMOS.&nbsp; <em>Y he aqu&iacute; yo estoy con vosotros todos los d&iacute;as, hasta el fin del mundo</em> (Mat28:209). Este es el mundo como generaci&oacute;n, como edad, como siglo: AI&Oacute;N.&nbsp; <em>Porque &iquest;qu&eacute; aprovechar&aacute; al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? &iquest;O qu&eacute; recompensa dar&aacute; el hombre por su alma?</em> (Mat 16.26). Este es el mundo como K&Oacute;SMOS, creaci&oacute;n, universo, habit&aacute;culo terrenal.&nbsp; Este &uacute;ltimo t&eacute;rmino es el de mayor frecuencia en el Nuevo Testamento. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;"><span style="text-decoration: underline;">Admoniciones contra el mundo</span>.&nbsp; <em>No am&eacute;is al mundo, ni las cosas que est&aacute;n en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no est&aacute; en &eacute;l. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre</em> (1 Juan 2.15-17). <em>Amados, no cre&aacute;is a todo esp&iacute;ritu, sino probad los esp&iacute;ritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo&hellip;Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios nos oye; el que no es de Dios no nos oye. En esto conocemos el esp&iacute;ritu de verdad y el esp&iacute;ritu de error</em> (1 Juan 4:1 y 5-6). <em>Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.&nbsp; &iquest;Qui&eacute;n es el que vence al mundo, sino el que cree que Jes&uacute;s es el Hijo de Dios?</em> (1 Juan 5.4-5).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Como ense&ntilde;anza capital ha sido la valiosa informaci&oacute;n dada por Juan en relaci&oacute;n con el mundo: estamos en el mundo pero no pertenecemos a &eacute;l; en el mundo tendremos aflicci&oacute;n, pero esa no es nuestra morada definitiva; si el mundo aborrece a Cristo, cu&aacute;nto m&aacute;s a nosotros los que intentamos seguirle. El mundo pasa a ser un concepto tan negativo que se asemeja a nuestra naturaleza pecaminosa.&nbsp; Ese concepto se trasiega a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples mecanismos que son estimulados por la facilidad espantosa de la tecnolog&iacute;a actual: los llamados medios de comunicaci&oacute;n masivos nos persiguen doquiera nos encontremos, pues en lo m&aacute;s rec&oacute;ndito del campo, de la selva, del mar, llegan las ondas anunciadoras del espect&aacute;culo babil&oacute;nico advirti&eacute;ndonos que nos estamos perdiendo la gran fiesta.&nbsp; Ya Pablo tambi&eacute;n lo anunciaba: <em>y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa</em> (1 Cor 7:31). &iquest;Y cu&aacute;l es la gran fiesta? Los deseos de los ojos, de la carne, y la vanagloria de la vida; en otras palabras, el espect&aacute;culo de las guerras, de las amenazas de guerra, el hambre, la miseria humana, el ego&iacute;smo, la envidia, la criminalidad, la estafa pol&iacute;tica, la seducci&oacute;n por la lascivia, las pasiones vergonzosas, el amor al dinero, la apariencia f&iacute;sica ante el otro, la ostentaci&oacute;n, los adulterios, las hechicer&iacute;as, la dependencia de los vicios, el desorden, el chisme, el rencor, el mal hablar, la soberbia, el sentirse superior a los dem&aacute;s, y cosas semejantes a estas. &nbsp;Seg&uacute;n una de las cartas de Juan, en este mundo est&aacute;n concentrados <em>los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida,</em> un paquete que no proviene de Dios sino del mundo que pasa junto con sus deleites, pues es un mundo sometido a vanidad por causa de aqu&eacute;l que nos sujet&oacute; a esperanza.&nbsp; </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;"><strong>Los deseos de la carne</strong> o del cuerpo como dice la versi&oacute;n Sir&iacute;aca del Nuevo Testamento incluyen los deseos impuros, la falta de castidad, malos pensamientos, malas palabras, indebidas&nbsp;acciones, la fornicaci&oacute;n, el adulterio, el rapto, el incesto, la&nbsp;sodom&iacute;a y todos los deseos contra natura, as&iacute; como la intemperancia en el beber, en el comer, adem&aacute;s de la gula y dem&aacute;s excesos corporales.&nbsp; La raz&oacute;n es que estos deseos de la carne&nbsp;y excesos del&nbsp;cuerpo&nbsp;batallan contra el alma, deshonran al cuerpo mismo y deforman el car&aacute;cter. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;"><strong>Los deseos de los ojos </strong>suponen que <em>Todas las cosas son fatigosas m&aacute;s de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el o&iacute;do de o&iacute;r </em>(Eclesiast&eacute;s 1). Dice un salmista: <em>Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; av&iacute;vame en tu camino</em> (Salmo 119: 37). Por eso Jesucristo advirti&oacute; en el Serm&oacute;n del Monte: <em>Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulter&oacute; con ella en su coraz&oacute;n</em> (Mateo 5: 28).&nbsp; Y hay quienes no s&oacute;lo miran lo impuro, sino que se entretienen en lo que consideran noble: <em>&hellip;pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: &iquest;Para qui&eacute;n trabajo yo, y defraudo mi alma del bien?&nbsp; Tambi&eacute;n esto es vanidad y duro trabajo</em> (Eclesiast&eacute;s 4: 8). </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;"><strong>La vanagloria de la vida</strong> es ilustrada por la ambici&oacute;n de honor, de controlar sitios y recibir altos t&iacute;tulos, como fuera la conducta de los escribas y de los fariseos: &hellip;<em>que amaban los primeros asientos en las cenas, y los primeros puestos en las sinagogas</em> (Mateo 23).&nbsp; Lujuria y pompa con costosos enseres junto a numeroso tipo de atenci&oacute;n que aparece en cada &eacute;poca con cada generaci&oacute;n.&nbsp; </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">El conjunto de los deseos de la carne, de&nbsp; los ojos y la vanagloria de la vida constituye la indulgencia ante las propensiones animales o ante los apetitos de la carne, <em>pues cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atra&iacute;do y seducido.&nbsp; Entonces la concupiscencia, despu&eacute;s de haber concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte</em> (Santiago 1: 14-15).&nbsp; Aunque el mundo haga una activaci&oacute;n de la tentaci&oacute;n la fuente de ella est&aacute; dentro de nosotros, la influencia exterior no tendr&iacute;a el mismo empuje en nosotros si no fuese por la correspondencia y la atracci&oacute;n que nosotros mismos buscamos dentro de nuestro ser.&nbsp; </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, a pesar de tener su objeto referente fuera de nosotros, tienen su impulso b&aacute;sico dentro de nosotros mismos.&nbsp; Recibimos el alimento porque sentimos hambre; si no hubiese apetito no nos detendr&iacute;amos a recibir o a buscar el alimento.&nbsp; As&iacute; mismo sucede con la atracci&oacute;n que el mundo ofrece en nosotros, la aceptamos porque el deseo est&aacute; dentro de nosotros mismos.&nbsp; </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Nuestro viejo hombre est&aacute; viciado conforme a los deseos enga&ntilde;osos, tiene est&iacute;mulos suficientes que aspiran al conocimiento, al alimento, al poder, a la gratificaci&oacute;n sensual.&nbsp; Esa mezcla de deseos se confunde en lo que se ha denominado deseos primarios, el impulso b&aacute;sico de la humanidad, pero que deben ser controlados. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Nuestra lucha es interna, y nuestro h&aacute;bitat es el mundo. &nbsp;Por ello el debate interior se incrementa hasta el punto en que la aflicci&oacute;n pareciera tomar el control de nuestra mente, al generar infelicidad y aislamiento en la vida del cristiano en su relaci&oacute;n con el mundo. No obstante, el mundo en tanto <em>Cosmos</em> se nos presenta como un caleidoscopio lleno de figuras y colores, digno de indagar en la huella perenne dejada por su Creador. La ciencia lo demuestra y el conocimiento lo confirma. La naturaleza sigue vigente mostrando en su esplendor la magnificencia de un Dios que todo lo ha previsto, y de un Dios que tambi&eacute;n ha provisto para&nbsp; cada circunstancia. A pesar del principado temporal de Satan&aacute;s el mundo se disfruta en el orden y belleza que no pueden ser borrados del todo; tal vez el mayor caos es el social, pues el hombre es el portador de esa falta de est&eacute;tica a la cual ha sido sometido por su pr&iacute;ncipe, un ser amargado por su estado de conciencia acerca de su propio futuro: la condenaci&oacute;n eterna. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">En su desespero porque el tiempo se le acorta, Satan&aacute;s arremete contra todo ser viviente, en especial contra aquellos que han sido rescatados de sus prisiones; es en esa persecuci&oacute;n feroz que revuelve el polvo del desierto creado por sus ideas, por sus estrategias, difundidas adem&aacute;s por los r&aacute;pidos medios de divulgaci&oacute;n de hoy d&iacute;a. Hemos sido llamados a mirar las cosas de arriba donde est&aacute; nuestra ciudadan&iacute;a. El llamado tambi&eacute;n es a disfrutar el d&iacute;a a d&iacute;a, con el benepl&aacute;cito del Creador, pues <em>mayor es el que est&aacute; en nosotros que el que est&aacute; en el mundo</em>.<br /></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">C&eacute;sar Paredes<br /></span><a href="mailto:retor7@yahoo.com"><span style="font-size: medium;">retor7@yahoo.com</span></a><span style="font-size: medium;">&nbsp;</span></p>]]></description>            <pubDate>Mon, 28 Sep 2009 12:06:05 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>PROMESAS DEL DIOS SOBERANO (PARA SUS HIJOS)</title>            <link>http://destino.blogcindario.com/2009/09/00062-promesas-del-dios-soberano-para-sus-hijos.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">Se&ntilde;or, delante de ti est&aacute;n todos mis deseos, y mi suspiro no te es oculto.&nbsp; Del&eacute;itate asimismo en Jehov&aacute; y &eacute;l te conceder&aacute; las peticiones de tu coraz&oacute;n. Encomienda a Jehov&aacute; tu camino, y conf&iacute;a en &eacute;l, y &eacute;l har&aacute;. Cuando el hombre cayere no quedar&aacute; postrado, porque Jehov&aacute; sostiene su mano. Acecha el imp&iacute;o al justo y procura matarlo. Jehov&aacute; no lo dejar&aacute; en sus manos, ni lo condenar&aacute; cuando le juzgaren. Bienaventurado el que piensa en el pobre, en el d&iacute;a malo lo librar&aacute; Jehov&aacute;. Ser&aacute; bienaventurado en la tierra, y no lo entregar&aacute;s a la voluntad de sus enemigos. Estad quietos y conoced que yo soy Dios; ser&eacute; exaltado entre las naciones, enaltecido ser&eacute; en la tierra. Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; El nos guiar&aacute; aun m&aacute;s all&aacute; de la muerte. Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus votos al Alt&iacute;simo; e inv&oacute;came en el d&iacute;a de la angustia; te librar&eacute; y t&uacute; me honrar&aacute;s. He aqu&iacute; t&uacute; amas la verdad en lo &iacute;ntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabidur&iacute;a. En Dios solamente est&aacute; acallada mi alma; El solamente es mi roca y mi salvaci&oacute;n. Alma m&iacute;a, en Dios solamente reposa, porque de &eacute;l es mi esperanza. </span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">Como los repartimientos de las aguas, as&iacute; est&aacute; el coraz&oacute;n del rey en la mano de Jehov&aacute;; a todo lo que quiere lo inclina. El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias. De m&aacute;s estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama m&aacute;s que la plata y el oro. Espinos y lazos hay en el camino del perverso; el que guarda su alma se alejar&aacute; de ellos. No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos. Huye el imp&iacute;o sin que nadie lo persiga, mas el justo est&aacute; confiado como un le&oacute;n. El altivo de &aacute;nimo suscita contiendas, mas el que conf&iacute;a en Jehov&aacute; prosperar&aacute;. </span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">Yo, yo soy vuestro consolador.&nbsp; &iquest;Qui&eacute;n eres t&uacute; para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre, que es como heno? &nbsp;Si alguno conspirare contra ti, lo har&aacute; sin mi; el que contra ti conspirare, delante de ti caer&aacute;. Ninguna arma forjada contra ti prosperar&aacute;, y condenar&aacute;s toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehov&aacute;, y su salvaci&oacute;n de m&iacute; vendr&aacute;, dijo Jehov&aacute;.&nbsp; Si retrajeres del d&iacute;a de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi d&iacute;a santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehov&aacute;; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitar&aacute;s en Jehov&aacute;; y yo te har&eacute; subir sobre las alturas de la tierra, y te dar&eacute; a comer la heredad de Jabob tu padre; porque la boca de Jehov&aacute; lo ha hablado.</span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">(&iexcl;Ay de la corona de soberbia de los ebrios&hellip;que est&aacute; sobre la cabeza&hellip;de los aturdidos del vino! &iexcl;Ay del imp&iacute;o! Mal le ir&aacute;, porque seg&uacute;n las obras de sus manos le ser&aacute; pagado. &iexcl;Ay de los que se levantan de ma&ntilde;ana para seguir la embriaguez; que se est&aacute;n hasta la noche, hasta que el vino los enciende! &iexcl;Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! &iexcl;Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida&hellip;!)</span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">T&uacute; guardar&aacute;s en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.&nbsp; El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.&nbsp; Los muchachos se fatigan y se cansan, los j&oacute;venes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehov&aacute; tendr&aacute;n nuevas fuerzas; levantar&aacute;n alas como las &aacute;guilas; correr&aacute;n, y no se cansar&aacute;n; caminar&aacute;n, y no se fatigar&aacute;n. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudar&eacute;, siempre te sustentar&eacute; con la diestra de mi justicia. He aqu&iacute; que todos los que se enojan contra ti ser&aacute;n avergonzados y confundidos; ser&aacute;n como nada y perecer&aacute;n los que contienden contigo.&nbsp; Buscar&aacute;s a los que tienen contienda contigo, y no los hallar&aacute;s; ser&aacute;n como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra.&nbsp; Porque yo Jehov&aacute; soy tu Dios quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.&nbsp; Yo Jehov&aacute;; este es mi nombre; y a otro no dar&eacute; mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.&nbsp; He aqu&iacute; se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las har&eacute; notorias.&nbsp; Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de m&iacute; mismo, y no me acordar&eacute; de tus pecados.&nbsp; Y&nbsp; hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportar&eacute; yo; yo hice, yo llevar&eacute;, yo soportar&eacute; y guardar&eacute;. </span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">&iquest;No has sabido, no has o&iacute;do que el Dios eterno es Jehov&aacute;, el cual cre&oacute; los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.&nbsp; El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.&nbsp; Los muchachos se fatigan y se cansan, los j&oacute;venes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehov&aacute; tendr&aacute;n nuevas fuerzas; levantar&aacute;n alas como las &aacute;guilas; correr&aacute;n, y no se cansar&aacute;n; caminar&aacute;n, y no se fatigar&aacute;n. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudar&eacute;, siempre te sustentar&eacute; con la diestra de mi justicia. </span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su prop&oacute;sito son llamados.&nbsp; &iquest;Qui&eacute;n acusar&aacute; a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica&hellip;somos m&aacute;s que vencedores por medio de aquel que nos am&oacute;. &nbsp;Echando toda vuestra ansiedad sobre &eacute;l, porque &eacute;l tiene cuidado de vosotros. No se turbe vuestro coraz&oacute;n; cre&eacute;is en Dios, creed tambi&eacute;n en m&iacute;. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.&nbsp; No se turbe vuestro coraz&oacute;n, ni tenga miedo.&nbsp; T&uacute; guardar&aacute;s en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.&nbsp; Mucha paz tienen los que aman tu ley.&nbsp; Por tanto os digo: No os afan&eacute;is por vuestra vida, qu&eacute; hab&eacute;is de comer o qu&eacute; hab&eacute;is de beber; ni por vuestro cuerpo, qu&eacute; hab&eacute;is de vestir. &iquest;No es la vida m&aacute;s que el alimento, y el cuerpo m&aacute;s que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta.&nbsp; &iquest;No val&eacute;is vosotros mucho m&aacute;s que ellas? &iquest;Y qui&eacute;n de vosotros podr&aacute;, por mucho que se afane, a&ntilde;adir a su estatura un codo? Y por el vestido &iquest;por qu&eacute; os afan&aacute;is? Considerad los lirios del campo, c&oacute;mo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salom&oacute;n con toda su gloria se visti&oacute; as&iacute; como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y ma&ntilde;ana se echa en el horno, Dios la viste as&iacute;, &iquest;no har&aacute; mucho m&aacute;s a vosotros, hombres de poca fe?&nbsp; No os afan&eacute;is, pues, diciendo: &iquest;Qu&eacute; comeremos, o qu&eacute; beberemos, o qu&eacute; vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que ten&eacute;is necesidad de todas estas cosas.&nbsp; Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os ser&aacute;n a&ntilde;adidas. As&iacute; que no os afan&eacute;is por el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, porque el d&iacute;a de ma&ntilde;ana traer&aacute; su af&aacute;n.&nbsp; Basta a cada d&iacute;a su propio mal. </span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">Por nada est&eacute;is afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oraci&oacute;n y ruego, con acci&oacute;n de gracias.&nbsp; Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardar&aacute; vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jes&uacute;s. Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegrar&eacute; en Jehov&aacute;, y me gozar&eacute; en el Dios de mi salvaci&oacute;n.&nbsp; Jehov&aacute; el Se&ntilde;or es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.</span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">C&eacute;sar Paredes</span></span></span></p><p style="text-align: justify;"><a href="mailto:retor7@yahoo.com"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">retor7@yahoo.com</span></span></span></a></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: tahoma,arial,helvetica,sans-serif;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;</span></span></span></p>]]></description>            <pubDate>Tue, 08 Sep 2009 10:12:05 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>TRIBULACION, PROFETAS Y CONTEMPORANEIDAD</title>            <link>http://destino.blogcindario.com/2009/08/00060-tribulacion-profetas-y-contemporaneidad.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Pablo el ap&oacute;stol dijo una vez &uml;<strong>ya no vivo yo, sino Cristo en m&iacute;</strong>.&uml; Esa fusi&oacute;n de dos seres en una carne &ndash;semejante a la concepci&oacute;n b&iacute;blica del matrimonio- constituy&oacute; una de las metas del c&eacute;lebre predicador de los gentiles.&nbsp; En la historia del ap&oacute;stol se pueden contemplar las calamidades que le toc&oacute; vivir, quiz&aacute;s en claro cumplimiento de las prof&eacute;ticas palabras dadas por Jes&uacute;s a Anan&iacute;as (Hechos 9:16), las cuales dicen: &uml;<strong>porque yo le mostrar&eacute; cu&aacute;nto le es necesario padecer por mi nombre</strong>&uml;. De manera que Pablo fue ense&ntilde;ado por Jes&uacute;s para padecer por su nombre.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Algunos seguidores de Cristo desean ser como Pablo. Otros tal vez se escandalicen, al saber que un h&eacute;roe de la fe siempre es sometido a pruebas glorificantes, de las cuales debe dar cuenta ante el Destinador de su programa narrativo.&nbsp; En el verso anterior del texto citado, Jes&uacute;s le dice a Anan&iacute;as que &uml;instrumento escogido me es &eacute;ste&uml;. Eso demuestra una vez m&aacute;s en el estudio de la Biblia, que los guiones o programas narrativos generales o de uso han sido preparados para que nosotros andemos en ellos.&nbsp; El ap&oacute;stol confirmaba las palabras de Jes&uacute;s, cuando pasando por Listra, Iconio y Antioqu&iacute;a, dijo a los hermanos: &uml;<strong>Es necesario que a trav&eacute;s de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios</strong>&uml; (Hechos 14:22b).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Las tribulaciones para la grey cristiana, preparadas desde los siglos, constituyen un instrumento valioso para la depuraci&oacute;n de los vicios de la carne que siguen incrustados en la vieja naturaleza humana. El hombre interior se va renovando de d&iacute;a en d&iacute;a, tomando nuevas fuerzas como las &aacute;guilas, en ascenso al igual que la luz de la aurora, hasta que el d&iacute;a es perfecto. Sin embargo, esas mismas tribulaciones espantan a muchos, cumpli&eacute;ndose en ellos tambi&eacute;n el prop&oacute;sito para el cual fueron enviadas, como lo explica la par&aacute;bola del sembrador. La semilla sembrada en pedregales, recibida con gozo, pero sin ra&iacute;z en s&iacute;, planta de corta duraci&oacute;n, es perdida, pues venida la tribulaci&oacute;n por causa de la palabra los portadores de esa semilla tropiezan (Marcos 4:16-17). </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">La tribulaci&oacute;n puede ser preciosa para el que cree de veras, mas para los que no creen la palabra misma les viene a ser tropiezo. Dice Pedro que los que se vuelven desobedientes&nbsp; tambi&eacute;n fueron destinados para tal fin (1 Pedro 2). La desobediencia en el creyente lo acerca al s&iacute;mil de la planta en pedregales, o en espinos, o junto al camino. Algunas veces la semilla misma es comida por las aves (Satan&aacute;s quita la palabra sembrada en sus corazones); otras veces&nbsp; es sembrada en pedregales produci&eacute;ndose una planta sin ra&iacute;z profunda, quemada por el sol (las tribulaciones); en otras ocasiones la semilla cae entre espinos y se ahoga, de manera que no da frutos, (los afanes de este mundo, el enga&ntilde;o de las riquezas y las codicias de otras cosas).&nbsp; Algunas veces la semilla cae en buena tierra, brotando y creciendo, dando buen fruto.&nbsp; &iquest;No dijo Jes&uacute;s que &eacute;l era la vid y que su Padre era el labrador?&nbsp; Si el Padre es el labrador entonces &eacute;l es quien prepara la buena tierra para que d&eacute; frutos a granel.&nbsp; Soberan&iacute;a absoluta del Creador en su administraci&oacute;n de la salvaci&oacute;n y de todo el vasto universo. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">El profeta Samuel era conocedor del Dios eterno. Escogido desde ni&ntilde;o para el servicio a Jehov&aacute;, mantuvo el di&aacute;logo con su Creador a lo largo de su vida.&nbsp; Su madre, cuando dedicaba a su hijo a Dios, profiri&oacute;&nbsp; unas sabias palabras recogidas en la Biblia: &uml;<strong>Jehov&aacute; mata, y &eacute;l da vida; El hace descender al Seol, y hace subir.&nbsp; Jehov&aacute; empobrece, y &eacute;l enriquece; abate y enaltece.&nbsp; El levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con pr&iacute;ncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehov&aacute; son las columnas de la tierra, y &eacute;l afirm&oacute; sobre ellas el mundo.&nbsp; El guarda los pies de sus santos&hellip;</strong>&uml; (1 Samuel 2: 6-9).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">El profeta Jerem&iacute;as fue otro hombre de aflicci&oacute;n rese&ntilde;ado en las historias de la Biblia. &uml;<strong>Yo soy el hombre que ha visto aflicci&oacute;n bajo el l&aacute;tigo de su enojo. Me gui&oacute; y me llev&oacute; en tinieblas y no en luz; ciertamente contra m&iacute; volvi&oacute; y revolvi&oacute; su mano todo el d&iacute;a.&nbsp; Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrant&oacute; mis huesos&hellip;y me rode&oacute; de amargura y de trabajo</strong>&uml;.&nbsp; Habiendo aprendido de la ense&ntilde;anza directa de su Se&ntilde;or y Dios, Jerem&iacute;as nos recomienda esperar en SILENCIO la salvaci&oacute;n de Jehov&aacute;. A&ntilde;ade: &uml;<strong>Bueno le es al hombre llevar el YUGO desde su juventud. Que se siente SOLO y CALLE, porque es Dios quien se lo impuso</strong>&uml;.&nbsp; En su experiencia de vida el profeta hab&iacute;a aprendido a comprender que todo evento que acontece en la faz de la tierra y del universo entero ha sido previsto por la grandeza de su Dios. &uml; <strong>&iquest;Qui&eacute;n ser&aacute; aquel que diga que sucedi&oacute; algo que el Se&ntilde;or no mand&oacute;? &iquest;De la boca del Alt&iacute;simo no sale lo malo y lo bueno? &iquest;Por qu&eacute; se lamenta el hombre viviente? Lam&eacute;ntese el hombre en su pecado</strong>&uml; (Lamentaciones 3).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">El profeta Am&oacute;s tuvo un ministerio corto. Era ganadero, boyero y ovejero; era ajeno al cuerpo de profetas profesionales.&nbsp; Incluso, dentro de su corto oficio prof&eacute;tico fue expulsado de Israel, despu&eacute;s de un &acute;cisma teol&oacute;gico&acute;, para continuar su oficio anterior en los reba&ntilde;os y ganados.&nbsp; Su libro recoge el mensaje de Dios para su pueblo, por lo tanto el profeta tuvo que aprender a conocer a su Dios, el cual le hab&iacute;a llamado en ese encargo &acute;laboral&acute;: profetizar ante el pueblo de Dios.&nbsp; Exclama el profeta con la autoridad conferida lo siguiente: <strong>&uml;O&iacute;d esta palabra que ha hablado Jehov&aacute; contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto&hellip;A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigar&eacute; por todas vuestras maldades. &iquest;Andar&aacute;n dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? &iquest;Rugir&aacute; el le&oacute;n en la selva sin haber presa?... &iquest;Caer&aacute; el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? &iquest;Se tocar&aacute; trompeta en la ciudad, y no se alborotar&aacute; el pueblo? &iquest;HABR&Aacute; ALG&Uacute;N MAL EN LA CIUDAD, EL CUAL JEHOV&Aacute; NO HAYA HECHO?&uml; (</strong>Am&oacute;s 3:1-6).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Esa claridad prof&eacute;tica se ha perdido en nuestros d&iacute;as de democracia eclesi&aacute;stica. El pueblo gobierna y se dice que voz del pueblo es voz de Dios. A esa blasfemia se nos ha acostumbrado, de tal forma que ahora podemos llamar &acute;bueno&acute; a lo malo y &acute;malo&acute; a lo bueno. Estos escritos prof&eacute;ticos narran la soberan&iacute;a absoluta de Dios.&nbsp; Tambi&eacute;n narra este tema el resto de la Biblia, pero como cirujano experto el predicador contempor&aacute;neo a&iacute;sla los textos y los separa, para presentar un evangelio c&oacute;modo, amplio, benevolente. A menudo se presenta en los p&uacute;lpitos de las iglesias, as&iacute; como en los libros de teolog&iacute;a, a un Dios mendigo. Un Dios que suplica y sufre por las pobres almas rebeldes y que est&aacute; dispuesto a abaratar la buena nueva de salvaci&oacute;n para calmar su depresi&oacute;n. De esta manera, se nos dice, Dios no quiere estar solo, &eacute;l nos necesita. &nbsp;La &uacute;nica raz&oacute;n por la cual podr&iacute;a Dios necesitarnos es porque primero que nada quiso hacernos objeto de su misericordia, por lo cual quiere comunic&aacute;rnosla d&aacute;ndonos su amor y su afecto. Pero entendamos que &Eacute;l es suficiente y soberano, hace como quiere y fuera de &Eacute;l no hay quien salve.&nbsp; No en vano el ap&oacute;stol Juan pudo comprender y ense&ntilde;ar el gran amor dado por el Padre para con nosotros, <strong>para que seamos llamados hijos de Dios.</strong> </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">El que ha sido escogido por el Padre para ser objeto de su amor ha de reconocer el gran favor que se le ha hecho, el de ser llamado hijo de Dios. No es prudente colocar la carreta delante del caballo, suponiendo que le hacemos un favor a Dios al reconocerle como tal. El que anda en eso es un antropoc&eacute;ntrico que procura entronizarse pretendiendo decidir su destino y el destino del mundo.&nbsp; Una teolog&iacute;a err&aacute;tica que ha invertido el discurso prof&eacute;tico presenta a Dios como el sol&iacute;cito de los mendrugos de pan que el hombre pretende darle, siempre y cuando act&uacute;e como el genio de la botella.&nbsp; Un Dios que hace n&uacute;meros de magia para agradar a la galer&iacute;a, que busca ser reconocido como Dios. Un Dios manipulable bajo las &acute;cadenas&acute; de oraci&oacute;n (nada m&aacute;s simb&oacute;lico que ese nombre &acute;cadenas&acute; para ilustrar la pretensi&oacute;n moderna de atar a Dios), bajo la teolog&iacute;a de Arminio, que revierte el orden prof&eacute;tico establecido desde G&eacute;nesis hasta Apocalipsis. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">No en vano fue escrito hace siglos: &uml;<strong>Mi pueblo fue destruido, porque le falt&oacute; entendimiento</strong>&uml; (Oseas 4).&nbsp; &uml;<strong>Mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento</strong>&uml;(Is.5:13).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">C&eacute;sar Paredes<br /></span><span style="font-size: small;"><a href="mailto:retor7@yahoo.com">retor7@yahoo.com</a> </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">&nbsp;</span></p>]]></description>            <pubDate>Fri, 28 Aug 2009 11:55:07 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>LA PRACTICA DEL PECADO</title>            <link>http://destino.blogcindario.com/2009/08/00059-la-practica-del-pecado.html</link>            <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong>&uml;El cristiano no peca&uml;</strong> dice Juan en su Primera Ep&iacute;stola.&nbsp; El que peca es porque no ha conocido al Hijo de Dios, contin&uacute;a Juan repasando. Asimismo, <strong>&uml;el que practica el pecado es del diablo&uml;</strong>.&nbsp; Con esta aseveraci&oacute;n discurre uno de los tantos temas de ese c&eacute;lebre cap&iacute;tulo 3 de la primera carta del ap&oacute;stol Juan.&nbsp; La oposici&oacute;n se da en los que son del mundo y en los que son de Dios. La realidad del cristiano es que ha pasado de muerte a vida, una transici&oacute;n manifestada en el amor hacia los hermanos, no en el rencor, ni en el recuerdo de sus faltas. La raz&oacute;n de practicar el pecado supone un h&aacute;bito continuo, ininterrumpido, consciente, placentero, de conciencia cauterizada, en donde el error pasa a ser la norma. Pecar es errar el blanco; ser aberrado no es m&aacute;s que estar fuera del camino. Si Cristo es el Camino, entonces el aberrado es un practicante del pecado, por lo tanto es del diablo, pues &eacute;ste peca desde el principio.&nbsp; </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">La oposici&oacute;n al diablo la hace el Hijo de Dios y esa es su meta, complaci&eacute;ndose en deshacer las obras perversas de aqu&eacute;l.&nbsp; Por eso la premisa de Juan contin&uacute;a extendi&eacute;ndose en claro anuncio de que los que son nacidos de Dios no practican el pecado. De manera que surge una nueva presunci&oacute;n: la raz&oacute;n de la pr&aacute;ctica del pecado es inversamente proporcional a la raz&oacute;n de la no pr&aacute;ctica del mismo.&nbsp; Si el diablo peca desde el principio, y los que practican el pecado son del diablo, entonces los que no practican el pecado no solamente no son del diablo sino que son de Dios. El ser nacido de Dios conlleva a no practicar el pecado. Ese nacido de nuevo, como suele llam&aacute;rsele, es un engendro del Esp&iacute;ritu de Dios, no por voluntad de var&oacute;n, ni de carne, ni de sangre, sino por voluntad de Dios. As&iacute; lo expone en su evangelio el propio Juan. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Nicodemo era maestro de la ley, pero eso no le era suficiente para comprender el nuevo nacimiento. Conversando Jes&uacute;s con &eacute;l le imputa: &iquest;eres t&uacute; maestro de la Ley y no sabes tales cosas?&nbsp; Entender el nuevo nacimiento no es igual a entender la met&aacute;fora impl&iacute;cita en las palabras de Jes&uacute;s. Una cosa es comprender la met&aacute;fora del nacer de nuevo, y otra es el nacimiento mismo. De all&iacute; que las cosas espirituales han de discernirse espiritualmente. Y es por el Esp&iacute;ritu de Dios, dado como garant&iacute;a a los creyentes &ndash;nacidos de nuevo- que se hace posible dicha comprensi&oacute;n. Pero el Esp&iacute;ritu mismo, que nos anhela fervientemente, impide que el creyente practique el pecado. Es posible la ca&iacute;da, pero Jehov&aacute; sostiene nuestra mano (siete veces caer&aacute; el justo y siete veces Jehov&aacute; sostendr&aacute; nuestra mano, reza un texto de la Escritura). De manera que aquellas personas que militan en las iglesias, con una performance cultural evang&eacute;lica, pero que no son capaces de amar a los hermanos, pues siempre andan con un ojo cr&iacute;tico, siguiendo el papel del Acusador de los hermanos, est&aacute;n bajo sospecha. Es posible entonces que ellos no hayan nacido de nuevo y cual Nicodemo, pueden ser maestros de la Ley o del Evangelio, mas la comprensi&oacute;n del nuevo nacimiento puede llegar al simple entendimiento metaf&oacute;rico, y nunca a ser una vivencia de su esp&iacute;ritu. Una cosa es la mente o lo que se llama el alma, mediante la cual percibimos el mundo y comprendemos emocionalmente sus detalles, y otra cosa es el esp&iacute;ritu que tiene un due&ntilde;o y se&ntilde;or desde los siglos. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">El hacer justicia es un signo de los hijos de Dios. Los que no hacen justicia y no aman a sus hermanos no son hijos de Dios. Taxativamente Juan lo est&aacute; estableciendo, para sentar las bases de un precedente objetivo y poder ver si nuestro reflejo se hace tangible en ese espejo. Se puede imitar el amor a los hermanos, se pueden imitar los actos de justicia. Se puede imitar, en consecuencia, el ser hijos de Dios. La par&aacute;bola del trigo y la ciza&ntilde;a as&iacute; lo ense&ntilde;a.&nbsp; De igual forma, la ilustraci&oacute;n de las ovejas con las cabras nos muestra una similitud a simple vista, a lo lejos.&nbsp; Sin embargo, son los frutos los que hacen la diferencia; para empezar, una cabra no da lana. En la medida en que nos acercamos al redil podemos distinguir las cabras de las ovejas. No es en vano que se nos dice <strong>&uml;por sus frutos los conocer&eacute;is&uml;.</strong>&nbsp; El fruto, seg&uacute;n Juan, no son las actividades eclesi&aacute;sticas, no es el barniz religioso, no es el acto de llamarse cristiano, creyente o evang&eacute;lico. El fruto parece ser que es la justicia y el amor por los hermanos. Por consiguiente, si la soberbia corona a esos &acute;creyentes&acute; cabritos &ndash;que no ovejas-, el fruto ineludible es la pr&aacute;ctica del pecado, con una conciencia cauterizada que permite reiterar el pecado hasta justificarlo incluso con torceduras de la Escritura. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong>Muchos llaman a lo bueno &acute;malo&acute;, y a lo malo &acute;bueno&acute;.</strong>&nbsp; Hay quienes se especializan en torcer las Escrituras.&nbsp; Recordemos el caso de Sa&uacute;l frente a Samuel, cuando estaba dando cuenta de lo que hizo con Amalec. Le hab&iacute;a perdonado la vida a ese rey enemigo de Israel,&nbsp; y se hab&iacute;a reservado el ganado m&aacute;s gordo para sus reba&ntilde;os. La alocuci&oacute;n de Sa&uacute;l consisti&oacute; en dar vueltas al argumento de desobediencia, llegando a decir que hab&iacute;a sido el pueblo quien se hab&iacute;a apoderado del ganado para sacrificarlo a Jehov&aacute;.&nbsp; Y ante la admonici&oacute;n de Samuel continuaba Sa&uacute;l con su cauterizada conciencia argumentando que &eacute;l hab&iacute;a obedecido la voz de Jehov&aacute;.&nbsp; Por ello Samuel concluye dici&eacute;ndole que <strong>como pecado de adivinaci&oacute;n es la rebeli&oacute;n, y como &iacute;dolos e idolatr&iacute;a la obstinaci&oacute;n</strong> (1 Samuel 15:23).&nbsp; Y a pesar de que Sa&uacute;l despu&eacute;s de tanto darle vueltas a sus argumentos intenta arrepentirse, Samuel le responde que Jehov&aacute; lo hab&iacute;a desechado.&nbsp; Caso contrario el de David, su sucesor.&nbsp; Cuando peca tomando la mujer ajena y ordenando el asesinato del marido de ella, es advertido por el profeta Nat&aacute;n. De inmediato cae a tierra postrado confesando su pecado y pidiendo misericordia; y si bien se le castiga no se le desecha.&nbsp; Son dos ejemplos, entre muchos que contiene el relato b&iacute;blico, que ilustran la diferencia entre el simple pecar y la pr&aacute;ctica del pecado. El que practica el pecado es obstinado en su actividad, contin&uacute;a errando con testarudez y ante la advertencia hace caso omiso.&nbsp; Por eso <strong>el hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente ser&aacute; quebrantado y no habr&aacute; para &eacute;l medicina</strong>. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">Un poco antes, en el cap&iacute;tulo 2 de la primera carta de Juan, el ap&oacute;stol ubica a estos practicantes del pecado.&nbsp; Los coloca dentro de la iglesia, pero saliendo de ella (verso 19, <strong>salieron de nosotros, pero no eran de nosotros</strong>).&nbsp; Sin embargo, de inmediato contin&uacute;a explicando que los que tienen la unci&oacute;n del Santo (el Esp&iacute;ritu Santo) distinguen la verdad de la mentira.&nbsp; Es por ello que ese grupo de personas es el que ha pasado de muerte a vida; es por ello que no practican el pecado, pues son nacidos de Dios.&nbsp; Ahora bien, finaliza el ap&oacute;stol este cap&iacute;tulo con un llamado a la confianza en el Padre, pues <strong>si nuestro coraz&oacute;n nos reprende, mayor que nuestro coraz&oacute;n es Dios, y &eacute;l sabe todas las cosas</strong>. No podemos enga&ntilde;ar a Dios, como pretend&iacute;a Sa&uacute;l; podemos confiar en Dios como lo hizo David, con un coraz&oacute;n reprendido pero que entendi&oacute; que el Padre era mayor que su coraz&oacute;n, que sab&iacute;a todas las cosas, que le brindaba de nuevo la oportunidad de arrepentirse. <strong>&uml;Vete y no peques m&aacute;s&uml;</strong>, le dijo Jes&uacute;s a la mujer ad&uacute;ltera. No la conden&oacute; pero le orden&oacute; no pecar m&aacute;s. <strong>El que confiesa sus pecados y se aparta de ellos, alcanzar&aacute; misericordia</strong>. Confesar es muy importante, y apartarse de los pecados es la consecuencia esperada a la confesi&oacute;n.&nbsp; El llamado es a confesar ante Dios el Se&ntilde;or, confesar nuestras ofensas unos a otros (a quienes hemos fallado), suplicar para apartarnos del mal, pero estar dispuestos a alejarnos de esa actividad err&aacute;tica en nuestras vidas, de manera que manifestemos que somos hijos y no simples cabritos.&nbsp; Un texto final en 1 de Juan 4:18 nos alienta a la perfecci&oacute;n de los hijos de Dios: <strong>En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en s&iacute; castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.</strong></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">C&eacute;sar Paredes<br /></span><a href="mailto:retor7@yahoo.com"><span style="font-size: small;">retor7@yahoo.com</span></a></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">&nbsp;</span></p>]]></description>            <pubDate>Thu, 27 Aug 2009 12:24:28 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>